viernes, 17 de agosto de 2012

EL REY SACERDOTE Y EL SANTO GRIAL


A continuación un breve escrito anónimo extraido en algún momento en la red, que resume en alguna medida creencia del grial, un misterioso rey en oriente, lo que en algún momento impulsó, entre otros, una búsqueda mística  entre Los Templarios   

 

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 La búsqueda del Grial equivale a la búsqueda del Paraíso: hasta ahí podemos interpretar sin problemas la imaginería relacionada con el templo y el país que lo rodea. El rey del Grial, o Rico Pescador, como quiera llamársele, es también un sacerdote, puesto que oficia en la misa en la que el Grial sirve de cáliz, y se identifica con Cristo, el auténtico Rey del vaso sagrado. Este es uno de los misterios del Grial que lo diferencia de la Iglesia establecida, del mismo modo que sus supuestas propiedades místicas trascienden el modo de interpretación cristiano propio de los autores occidentales de los relatos. Sin embargo, subyacentemente hay muchos elementos de origen no cristiano. El flujo de ideas y de ideas no cristianas procedente de Oriente por mediación de los cruzados y de los trovadores que viajaban con ellos, trayendo a la vuelta relatos y canciones que adaptaron al cristianismo ejerció duradera influencia en el desarrollo de la leyenda del Grial.

     A pesar de este intercambio de ideas, Oriente seguía considerándose un lugar misterioso, tras el cual se extendían tierras aún más extrañas y posiblemente maravillosas. En general se creía que el Paraíso, entendido como un paraje real, se encontraba muy al oeste o muy al este. Y cuando empezó a difundirse el rumor de la existencia de un reino cristiano situado más allá de los dominios del islam, muchos creyeron que se trataba del Paraíso perdido, el jardín de las delicias terrenales, el reino bendito donde crecía el árbol de la ciencia y donde manaba la fuente de la vida. Cuando se fue conociendo más este reino, se identificó a su gobernante: su nombre era "Preste (o presbítero) Juan", rey a la vez que sacerdote.

     La primera persona que trajo noticias del Preste Juan fue el obispo Hugo de Zabala, que en 1145 presentó en Roma una crónica de la victoriosa campaña del Preste contra los musulmanes, lo cual provocó una gran conmoción en Occidente, más acostumbrado a recibir noticias de derrotas ante las fuerzas del islam. Pero hasta 1165, Occidente no fue directamente consciente de la existencia del gran monarca cristiano. Aquel año, el papa Alejandro III recibió una carta que empezaba así: "El Preste Juan, rey por la gracia de Dios sobre todos los reyes cristianos, saluda a sus amigos el emperador de Roma y el rey de Francia." La carta continúa describiendo con detalle "la posición y el gobierno de nuestra tierra, y de nuestras gentes y ganados", dejando al lector plenamente convencido del esplendor e importancia de este reino cristiano oriental, cuya existencia no habían sospechado hasta entonces. 

     Verdaderamente la descripción es asombrosa. Se dice que en el país habitan pigmeos, unicornios y el ave fénix, además de muchas otras criaturas aún más extrañas. Sus dos ríos están repletos de joyas y, según asegura la carta, "en nuestra tierra hay también abundancia de vino, pan, carne y todo lo que es bueno para el cuerpo humano... y en nuestro palacio tenemos (agua) y el mejor vino del mundo, y quien lo bebe pierde el deseo por las cosas mundanas, y nadie sabe donde va (el agua) ni de dónde viene". Todos estos detalles remiten a la abundancia de manjares que proporciona el Grial, pero la descripción no termina aquí; la carta continúa, utilizando una imaginería que podría haber sido extraída de alguno de los romances del Grial: "Existe aún otra gran maravilla en nuestro palacio, pues en él no se sirven alimentos, excepto en un... plato que cuelga de una columna, de manera que cuando nos sentamos a la mesa y deseamos comer, la comida aparece ante nosotros por la gracia del Espíritu Santo." Sólo es preciso sustituir la palabra "plato" por "Grial" para obtener una coincidencia casi exacta con las historias que hemos estado viendo. 

     Pero, ¿quién era el Preste Juan y cuál fue el origen de la carta? Se han propuesto varias teorías: hay quien dice que se trataba de Gengis Khan o del Negus de Etiopía, cuyo título, Zan, pudo ser traducido por los mercaderes franceses o italianos cono Jehan o Gianni, o, más probablemente, como Zanni (Juan en veneciano). Según otra teoría, se trataría de un monarca maniqueo llamado Yeh-lü ta-shi, o por otro nombre Gur Khan, que mandó un ejército contra el sultán Saijar de Seljuk y alcanzó fama como opresor de los musulmanes. Lo cierto es que el Preste Juan comparte ciertos rasgos con todos estos personajes, pero no existen pruebas que lo relacionen con ninguno que fuese histórico. Parece haber surgido de manera casi espontánea, como respuesta a los deseos del mundo occidental de que existiera un estado paradisíaco perdido, gobernado por un señor benigno y sabio. Una narración anónima, escrita poco después de la carta, parece demostrar alguna relación entre el Preste Juan y el apóstol Tomás, de quien se cree que partió a la India como misionero poco después de la crucifixión, fundando allí la iglesia nestoriana, una secta escindida de cristianos primitivos, que establecieron colonias primero en Siria y después en la India y China. Posiblemente esta conexión con los nestorianos originó la identificación del imperio del Preste Juan con la India. 

     Esta crónica anónima describe la visita a Roma, en 1122, de un cierto "Patriarca Juan", ofreciendo detalles de su gobierno y sus dominios. Se decía que habitaba en una ciudad con murallas tan anchas que por encima de ella podían pasar dos carros, uno junto a otro. Atraviesa la ciudad el río Phisón, que nace en el Paraíso; y a poca distancia de sus murallas se alza una montaña, en cuya cima se alza la iglesia del santo Tomás apóstol. Dicha montaña está rodeada por un lago, en cuyas orillas se levantan doce monasterios habitados por monjes piadosos. Sólo en ciertas ocasiones una semana antes y una semana después de la fiesta del santo descienden las aguas del lago, permitiendo el paso al santuario central, de cuyo techo cuelga un recipiente de plata suspendido por cadenas. En este recipiente se encierra el cuerpo incorrupto del santo; en tales ocasiones solemnes se descuelga el recipiente y se sienta el cuerpo en una silla, desde la cual, en el momento culminante de la misa, el propio santo Tomás reparte la hostia, depositada en un plato de oro. Los verdaderos creyentes salen beneficiados de la Eucaristía, pero si algún hereje participa de ella, se arrepiente al instante o cae muerto.

 
      Esta historia presenta tantos paralelismos con la del Grial que resulta difícil no creer que sirviera de inspiración indirecta de algunos detalles que aparecen en los romances. Aquí encontramos todos los elementos de la leyenda del Grial: el templo en lo alto de la montaña rodeado de agua; el recipiente que contiene una reliquia sagrada; sucesos milagrosos que se repiten en días fijos; la bendición obtenida por los verdaderos creyente y el desastre que se abate sobre los que no lo son. Hasta los doce monasterios que rodean el lago pueden ser reminiscencias de la Mesa Redonda con sus doce asientos iniciales. El recipiente colgado de cadenas es similar al cuenco mágico de la historia deYvain, que provocó una tormenta al verter agua de su interior sobre una esmeralda; también aparece un objeto muy similar en el Mabinog de Manawydan, hijo de Llyr. En esta leyenda, el héroe Pryderi, al que algunos estudiosos han identificado con Perceval, penetra en un misterioso castillo, y allí descubre:
Una fuente de mármol y un cuenco de oro colocado sobre un pedestal de mármol a cuatro cadenas, que se extendían hacia arriba hasta perderse de vista... Se acercó al cuenco y trató de asirlo, pero al hacerlo, las manos se pegaron al mismo y los pies al suelo, y perdió el habla, siendo incapaz de pronunciar una sola palabra. Allí permaneció.
(Math vab Mathonwy, incluído en el Mabinogion)
     Una vez más nos encontramos ante un escenario sobrenatural; el castillo en que penetra Pryredi persiguiendo a un animal mágico es una imagen del paraíso celta; el reino del Preste Juan es, evidentemente, otro tanto: una tierra de abundancia, con ríos que la dividen en cuatro partes, y habitada por un pueblo amable y cristiano y por animales curiosos. También se encuentra allí el árbol de la ciencia y una fuente que, cuando uno se baña en ella, le permite vivir cien años conservando la apariencia de una persona de treinta y dos. El propio Preste Juan declara haberse bañado en la fuente seis veces y tener 562 años de edad. Una nueva reminiscencia del Grial, cuya mera visión es suficiente para conservar la vida. 

     ¿Qué mejor lugar que esta tierra espiritual, de nadie, situada entre este mundo y el más allá, ligeramente apartado de la realidad pero aun así "históricamente demostrado", como alojamiento terrenal del Grial, al que a veces se le llama lapis exulis, expresión que Campbell (1969) ha interpretado como "deseo del Paraíso"? Precisamente aquí es donde Wolfram lo sitúa, convirtiendo de manera indirecta al Preste Juan en guardián del Cáliz. Al hacerlo, sigue, una vez más, su costumbre de tomar elementos de fuentes orientales e insertarlos en un contexto cristianizado. Nos muestra claramente sus simpatías hacia el islam, y al mismo tiempo nos ofrece su propia versión del origen del Preste Juan. 

     Gamuret, padre de Parzival, se pone al servicio del islam como mercenario porque ello satisface su ideal caballeresco, espiritualmente perfecto, de tal modo que no podría satisfacer a un señor occidental. Una mujer musulmana, Belcan, le da un hijo llamado Feirefiz, que es el hermanastro de Parzival; resulta interesante que a Belcan se la describa "negra como la noche", mientras que Herzeloyde, la madre de Parzival, es "clara como la luz del sol". Al casarse con ambas mujeres, Gamuret reconcilia la oscuridad y la luz y, por extensión, el este y el oeste. 

     Feirefiz, a pesar de ser musulmán, no es presentado como un personaje tan noble como Parzival. Resulta sorprendente que Wolfram considere a un pagano capaz de acercarse tanto a un objetivo que está fuera del alcance de muchos cristianos, pero lo cierto es que Feirefiz logra llegar al castillo del Grial, aunque cuando se hace entra la piedra en el salón es incapaz de verla, por no haber sido bautizado. Feirefiz sólo tiene ojos para la dama del Grial, hija del Rey Herido, y cuando le es explica la situación pregunta: "¿Es ése Dios?" Si acepto a ese Dios, ¿podré casarme con ella?

 
     Al tener respuesta afirmativa, Feirefiz acepta el bautismo, que se lleva a acabo de modo bastante extraño: se hace traer una pila, colocándola frente al Grial, la cual se llena milagrosamente de agua: quizá se trate del aqua permanens o agua de la vida, concepto alquímico que se remonta a tiempos muy antiguos, cuando el objeto de veneración no era la copa, sino el caldero. En el Grial, el objeto más venerado después de Dios aparece un mensaje de tolerancia hacia las otras razas y creencias, incluyendo a los musulmanes, hecho que queda en evidencia en el contexto de la narración. "Si algún miembro de la fraternidad del Grial alcanzara, por la gracia de Dios, dominio sobre un pueblo extranjero, no debe hablarles de su raza ni de su nombre".

     Feirefiz y la hija del rey del Grial contraen matrimonio, nace un hijo... el Preste Juan, que gobierna su reino con un cetro de esmeralda. De este modo queda directamente emparentado con la familia del Grial, y con el tiempo llega a convertirse en guardián del vaso sagrado. El Grial es llevado fuera de este mundo, al reino de los espíritus, donde ha permanecido hasta nuestros días. El verdadero tema del Parzival es la reconciliación de cristianos y musulmanes en un plano que está por encima de las diferencias, un paraíso en que ambos puedan vivir en paz.

domingo, 12 de agosto de 2012

¿A QUÉ VENIMOS AL MUNDO?

A continuación un pequeño artículo aparecido hace algunos años ya, en la publicación llamada "Holograma" Nº 8, de la "Fraternidad de los Servidores de la Nueva Era". 
Además de este artículo, en este número se publicaban:
- Construyendo el futuro desde ahora.
- Todo lo creado es producto de la actividad mental.
- La aventura de conocerse.
Si bien es cierto, datan ya decenas de años desde la aparición de este artículo, pienso que tiene valores que no pasan de moda, menos en una escuela de iniciación. Si es necesario tomar en cuenta que estas publicaciones estaban referidas a todo público, por lo que sólo es un desarrollo muy general y sin mayor profundidad del tema en cuestión, pero puede servir de base para investigaciones más profundas al respecto.

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Quizás si una de las más antiguas y profundas interrogantes de la humanidad a través de su historia sea: ¿a  qué venimos a este mundo? ¿Tenemos alguna misión especial o simplemente es obra de la casualidad? 

Al contestarnos satisfactoriamente esta pregunta daremos con el propósito de la vida y de nosotros mismos. Sin embargo, para aceptar que la vida tiene un propósito o finalidad debemos partir de la base de que nada existe al azar y que formamos parte de un Plan cuidadosamente ideado. En caso contrario, la vida no sería nada más que un evento accidental sin mayor trascendencia.

Antes de seguir adelante en el por qué venimos a este mundo, veamos cual podría ser ese Plan o Propósito.
A pocas personas les es desconocido el hecho de que formamos parte de un gran Cosmos o Universo. Que vivimos en un tercer planeta de un sistema solar mediocre ubicado en los aledaños de una galaxia como tantas otras existentes en este Universo. Diga este Universo porque recientes postulados o teorías científicas establecen las posibilidades que existan otros Universos como el nuestro.

Todo esto bastaría para darnos una idea de lo ínfimo que  somos con respecto al resto de las cosas. No obstante, el Universo ser  tan vasto, es interesante ver como existe en él un equilibrio y orden perfectos. De hecho la palabra Cosmos, con la que los que los griegos bautizaron al universo significa orden. Esta característica puede haberse dado por casualidad, sin embargo, es más dable pensar que fue creada por una inteligencia tan portentosa que ni siquiera la podemos imaginar. Pero el hecho de no poder comprender o imaginar algo, no significa que no exista. Un   ejemplo claro es la electricidad, que aunque no se podía ver y hasta hace poco los seres humanos no la podían comprender y no la podían imaginar no era indicio de que no existiera.

Todo hace presumir que la Creación o el Universo, con nosotros insertos en él, tiene una finalidad, va hacia alguna parte, que aunque sea ignorada por nosotros no es indicio de que no  exista.
Aún perdura el pensamiento antropocentrista, que aunque si bien ha tenido que variar en algunas posiciones referente a los descubrimientos científicos, se mantiene la idea de que el ser humano Juega un papel importantísimo y fundamental dentro de la actual creación. Y debido a este papel tan crucial, debe por consecuencia, ser el pináculo del desarrollo a través del Universo.

A medida que más cosas descubrimos con respecto al Universo que nos rodea, tanto el Gran Universo como el Pequeño Universo, más nos asombramos y nos damos cuenta que somos solamente un pequeño rodamiento dentro de una gran máquina, cuyas dimensiones escapan a nuestra imaginación. Todo esto nos lleva a considerar que si nos cuesta imaginar esa gran maquinaria, es más difícil comprender a Aquello que la construyó y la echó a andar.
A pesar de la imposibilidad de comprender con nuestra mente racional el Gran Universo y Su Creador, es importante observar que los seres humanos podemos intuir y comprender a través de otras formas la magnificencia de la Creación de la cual formamos parte, lo que nos hará acercarnos mucho a su Creador, que también es el nuestro. En otras palabras, los seres humanos tenemos la posibilidad de darnos cuenta lo pequeños que somos, pero paradójicamente, también podemos llegar a alturas insospechadas a través del pensamiento y de los sentimientos.

La mayoría de los libros de sabiduría, algunos de los cuales conforman la base doctrinaria de las distintas religiones que existen y han existido en el mundo, señalan que el ser humano fue creado a imagen y semejanza de Dios (cualquiera sea la concepción que se tenga de El) y que este Creador depositó en las personas su hálito de vida y con ello definió la finalidad de esa alma encarnada.

El propósito de la vida personal,  que podríamos llamarla “vocación", es decir, el llamado de la voz interna. A esto hace referencia la lámina número 20 del Tarot, llamada "El Juicio", en donde aparecen un hombre, una mujer y un niño respondiendo al sonido de una trompeta tocada por un ángel desde lo alto. Estos tres seres humanos se levantan desde unos ataúdes, por lo que se da a entender que estaban muertos.

Esta llamada de la "trompeta" es la llamada de la voz interna y superior de la vocación. En otras palabras, estas tres personas, que abarcan todas las posibilidades del género humano, despiertan o resucitan al sonido de algo que tiene el poder de hacerlos volver a la vida, este algo es el descubrimiento del "tener que ser en la vida" , algo que toda la humanidad ha buscado y busca afanosamente desde siempre.

También es importante considerar que antes de descubrir o escuchar esta voz interna, las personas estaban muertas, es decir, estaban efectivamente muertas en vida, ya que cumplían con sus necesidades básicas en forma mecánica igual que un robot o un "zombi".
 
¿Cuál es la llamada interna que comienzan a sentir las personas en la lámina, qué cosas le dice. Es algo muy sencillo, dice simplemente que el ser humano está en este mundo para Amar, Servir y Aprender. Pero esta vocación solamente se expresará en toda su plenitud no necesariamente una vez que hayamos entendido sus conceptos, sino más bien que los hayamos internalizados y sean parte de cada uno.

Esta vocación trina se puede desarrollar a través de distintas actividades, que la humanidad ha dado en llamar ocupaciones, profesiones u oficios. La forma en que se haga no importa, lo importante es descubrir estas tres verdades que cada persona debe llegar a realizar en su desenvolvimiento como ser humano.

Por lo tanto la forma de expresión de esta vocación puede ser muy variada, y es conveniente que cada uno descubra aquella expresión que más le acomode a sus intereses, temperamento, habilidades, etc. No obstante, no debemos perder de vista el hecho de que no existe actividad u ocupación mejor que otra, si consideramos que cada una cumple con la vocación interna y real. Existen profesiones que en algún momento gozan de un mayor prestigio que otras, sin embargo, una persona puede desempeñar dicha profesión, pero si no lo hace con una intención y actitud de amar, servir y aprender, no estará cumpliendo con la vocación de su parte superior o alma. Y aquella persona que desempeña una ocupación de menor reputación social, pero cumpliendo estas tres condiciones, estará trabajando de acuerdo a esta vocación interna, que le permitirá resucitar y comenzar un camino nuevo y más enriquecedor que cualquier otro.

Consideremos por un momento que estos son los tres aspectos fundamentales por los cuales hemos venido a la Tierra.

AMAR: De una u otra forma todos los libros de sabiduría, establecen o indican que el ser humano debe amar. El amor es la fuerza que mueve al Universo. El amor como energía o fuerza se expresa en muy variadas formas. Por ejemplo es amor Io que lleva a dos personas a reunirse, formar una familia, establecer una relación con el resto de las personas conformándose en una comunidad, etc. Pero también es amor la germinación de las plantas, la fecundación y expresión de vida de los animales, el hecho que el sol nos brinde luz y calor, la atracción planetaria con el astro rey, la atracción molecular que permite la cohesión de las formas, la interacción de fuerzas atómicas qué permite la existencia de la materia, el sentimiento de solidaridad, caridad, fraternidad; la atracción por algo superior llamada de diversas maneras por las distintas formas religiosas, etc.

A través de estos ejemplos podemos ver que el amor se puede expresar a través de distintas formas y que está presente en cada aspecto de nuestra vida y de la creación. Entonces, por que habríamos de ser la excepción dentro de esta creación. Esta es la razón de por qué debemos buscar la forma de desarrollar y expresar el amor hacia los demás en nuestras actividades diarias. Pequeños actos de ayuda, de escuchar a alguien que lo necesite, de sentir o pensar positivamente de los demás, no dando lugar a los pensamientos y sentimientos negativos, pueden ser suficientes para descubrir este aspecto tan importante de la vocación superior.

SERVIR: Este aspecto se desprende del anterior. Es más, podríamos decir que es la puesta en práctica del amor. Por amor finalmente se sirve a los demás y también podemos observar que todo en la creación cumple una finalidad o un servicio. Acaso el Sol no se consume a sí mismo para darnos energía de vida, acaso el planeta Tierra no nos brinda sus riquezas aún cuando la estemos matando, acaso los vegetales no renuevan nuestro aire permitiéndonos que podamos tener una atmósfera apta para la vida. Y así como estos ejemplos podemos encontrar en todas las cosas de la creación. Todo sirve para algo. Incluso el mal sirve para que nos podamos dar cuenta del Bien.

Por lo tanto, al encontrarnos en un sistema tan perfectamente ideado, en que todo tiene una finalidad y sirve, cada uno de nosotros no podría estar ajeno a esto. Surge, sin embargo, la inquietud: ¿en qué forma servir? En un primer momento, mientras no tengamos claridad en cuanto a la finalidad del Plan Superior, debemos dejarnos guiar por los que más saben al respecto, y servir en lo que ellos nos indiquen. Por eso es tan importante participar de un grupo o Escuela de Iniciación  Real, en donde cada uno podrá ser guiado en su servicio, de acuerdo a sus habilidades o actividad.

Para empezar, lo más importante es desarrollar la actitud de servicio, es decir estar dispuesto a ayudar y servir a este Plan, entonces como por arte de magia aparecerá la guía necesaria.

APRENDER: Por último, y no por ello menos importante, es necesario tener una actitud de aprendizaje constante. No existe edad para aprender, y aquel que ya no esté dispuesto a saber mas y aprender cosas nuevas, porque cree saber mucho o porque cree que ya no es capaz se estanca en su desarrollo y nuevamente volverá al “ataúd“ de muerto viviente del cual posiblemente estaba saliendo.

La creencia de que el aprendizaje es para los Jóvenes es un gran embuste, que lamentablemente muchos aceptan como verdad. No hay edad para aprender y hacerlo en forma muy eficaz y profundamente.
Por lo tanto, es siempre deseable aquella persona que quiera aprender más y lo haga. Que de cada experiencia saque provecho y aprenda algo nuevo.

Una Orden o Escuela de Iniciación verdadera, desde el momento que es real necesariamente trabaja para cumplir con estos tres aspectos en sus estudiantes o discípulos.

Deberá entregar una estructura y una guía real y verdadera para que las personas puedan descubrir, trabajar y acrecentar su "tener que ser". De esta manera deberá guiar en cuanto a las formas, a la necesidad de expresar amor a través de distintas maneras o canales, que a lo mejor antes no se habían considerado.
Así  también deberá permitir la posibilidad de servir real y concretamente ayudando al Plan Superior, a través de una guía constante y brindando los canales de expresión hacia el resto de la comunidad.
Finalmente también deberá desarrollar la actitud de constante aprendizaje que en cada ser humano debería darse. Utilizando técnicas, sistemas y procesos determinados por los últimos avances en la ciencia, sin descuidar el sentido y dirección de este aprendizaje: poder llegar a ser mejor persona entregando servicio y amos a los demás.

Podemos concluir entonces que la verdadera vocación o llamado del alma está determinada por tres aspectos, los cuales se pueden expresar a través de distintas ocupaciones. Estos tres aspectos son: AMAR, SERVIR Y APRENDER.

Una verdadera Escuela de Iniciación hará descubrir en cada uno de sus estudiantes estos tres aspectos, luego se les hará trabajar con ellos desarrollándolos y perfeccionándolos en cada uno. Para ello proporcionará la guía y los canales adecuados, a través de la actividad individual y grupal en su mismo seno o bien a través de una extensión hacia la comunidad, la cual muchas veces es el mismo estudiante.
ALV