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domingo, 29 de septiembre de 2013

EL NOUS

A continuación un breve artículo difundido en una publicación llamada "Rosa-Cruz" Segunda época.
No 3., publicación que ella misma se definía como una "revista de temas Rosa-Cruz y afines", aparecida en la década de los 80 en el siglo XX, en Santiago de Chile. Lamentablemente sólo se publicaron 3 números de esta "revista", y no se explicó mayormente las razones por las cuales dejó de publicarse.
El contenido completa este número de la Revista es: Ciencia Rosacruz - El Nous - Maestros Rosacruces: Eliphas Levi - Buzón - Lous Claude de Saint Martin y el Rosacrucismo - El Akasha o la Memoria de la Naturaleza - El amor y su significado en el mundo - Los ciclos de la naturaleza. 



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Introducción

Este concepto es usado especialmente en las enseñanzas rosacruces, es más, en pocas partes lo he visto a excepción de dichas enseñanzas y alguna escuela filosófica griega presocrática. Incluso, dentro del conocimiento rosacruz es difícil llegar a documentarse sobre él, especialmente en los libros de divulgación masiva. Solamente en la instrucción de alto nivel de las distintas escuelas de orientación rosacruz se habla de este Nous 

Sin embargo, como muchos conceptos esotéricos, es posible descubrir que no es algo nuevo; simplemente en otros sistemas iniciáticos o esotéricos, e incluso dentro de los mismos pero en distintas épocas, los nombres que adopta son otros; no obstante, ser la misma idea. Gracias a esto es que podemos extendernos un poco más en un estudio comparativo de los distintos nombres que se le ha dado a la idea que existe tras el apelativo Nous. Recordemos que no importan los nombres ni las formas, sino que las ideas o el espíritu que las anima Solamente investigando y pensando de esta manera lograremos llegar a ser verdaderamente holísticos, un elemento fundamental más para la verdadera iniciación.

Habiendo aclarado estas ideas preliminares pasemos al pequeño estudio sobre el Nous.

 Concepto clásico del Nous

En la antigua Grecia, crisol de la filosofía, encontramos que Anaxágoras, (S.V a de C.) es el primer filósofo griego que afirma que en la formación y marcha del mundo interviene una razón o inteligencia soberana.
Anaxágoras enseñaba que el universo estaba formado por una infinita pluralidad de elementos simples que, al reunirse, forman las cosas y los seres; y al separarse provocan la destrucción de las cosas y la muerte de los seres. Estos elementos, que perfectamente pueden configurar una aproximación al moderno átomo, no se reunían o separaban al azar, ni producto de un destino fatal, ni se regían por leyes propias; sino que obedecen a una Razón o Inteligencia Superior que llamó NOUS, que los mueve, organiza o separa Es una especie de Mente Cósmica que ordena, organiza y estructura todo de acuerdo a su concepción supraconsciente de la Creación.

Posteriormente otros filósofos griegos, más o menos contemporáneos, como son: Demócrito, Tales, Anaximandro, etc.; continúan proclamando, con distintas variantes, la existencia de partículas indivisibles que conforman todas las cosas. Sin embargo, la unión y organización de dichas partículas la plantean como producto de un mecanicismo, es decir, no reconocen necesariamente que exista una inteligencia superior gobernándolas. Posteriormente, Platón y Aristóteles retoman la idea de una Divinidad o influencia superior detrás de la existencia de todas las cosas. No obstante, el término Nous para designar a esa Inteligencia Superior no lo he vuelto a encontrar, sino hasta mucho tiempo después en un manuscrito que sería bastante esotérico y, por lo tanto, no estaría en conocimiento del grueso público e incluso de la gente académica tanto de la época, como actualmente. 

Este escrito al cual me refiero es el denominado:

Manuscrito de Nodín  

Dicho manuscrito habría sido escrito por un iniciado rosacruz llamado Johan de Mandeville, en Lyons, Francia, en el año 1876. Según este escrito, una verdad que se ha mantenido por centurias en el secreto de las Escuelas de Iniciación, es el hecho de que el Cosmos está regido por una fuerza dual o binaria que lo infunde completamente, y que determina la estructura y el dinamismo del Universo en todas sus manifestaciones. Esta fuerza dual es llamada “nous”, y actúa en forma inteligente, ya que proviene directamente del Creador o Dios, aquella Entidad Suprema que permanece velada más allá de nuestro entendimiento y de toda la Creación en sí, pero que corresponde a la fuente original de todo. 

El nous es una fuerza dual, pero para poder manifestarse finalmente en la materia creada, debe aparecer un tercer elemento, producto de la acción conjunta Por lo tanto, el nous manifestado en la creación consta de tres elementos, los que en conjunto crean un cuarto elemento, y de esta forma trascienden hasta la materia.



El NOUS de acuerdo a su naturaleza posee un aspecto infinito, indefinido, ilimitado, y por lo tanto positivo; y otro de carácter finito, definido, limitado, llamado el polo negativo. El primer aspecto se le puede llamar también Fuerza vital y está íntimamente relacionado con la vida en todas las formas; el segundo aspecto pueda llevar por nombre también Espíritu, y está asociado con la materia Estos dos aspectos se interrelacionan a través de todo el Cosmos, conformando un tercer aspecto producto de su interacción, que se simboliza con el triángulo equilátero, representante simbólico de la manifestación perfecta; ahora bien este triángulo trasciende a la tercera dimensión en un punto sobre él, produciendo finalmente la manifestación material.



El NOUS es de carácter vibratorio, infunde todo el Universo, y obedece a una Inteligencia Superior. En realidad el proviene del Punto Supremo y único desde el cual surge toda la Creación, pero que se mantiene ausente: Dios. Él es la herramienta dual inteligente, de la cual se vale Dios para iniciar y sustentar la Creación.

El NOUS en sus dos aspectos, positivo y negativo, se expresa en todo el Universo en sus distintos planos. De esta forma tenemos que, cósmicamente, el Sol corresponde a la fuerza o energía positiva y la Tierra a la negativa; a nivel atómico la polaridad está dada por las valencias electromagnéticas expresadas en las sub-partículas atómicas, tales como el protón y el electrón; a nivel etérico, también tenemos la relación polar de las corrientes magnéticas y eléctricas, representadas por el cátodo y el ánodo; a nivel emocional existen fuerzas o energías que generalmente se polarizan, bastante claro resulta ser el ejemplo del amor-· odio, altruismo-egoísmo, humildad-orgullo, etc,

Otras denominaciones.

El NOUS ha recibido distintos nombres y menciones s través de la historia del esoterismo, pero la idea es la misma; a partir de ésta es que la ciencia tradicional ha rescatado o descubierto modernos y avanzados postulados, tales como la Teoría de la Relatividad.

A nivel macrocósmico, todo el Universo está estructurado en base a dos principios opuestos y complementarios, que dan origen a todas las cosas. Al respecto Dion Fortune[1] explica esto como dos dualidades primarias, que llama; “espacio”‛ y “movimiento”, las que se constituyen en dos formaciones primigenias llamadas respectivamente: Anillo-Caos y Anillo-Cosmos. Sobre la base de estas dos formaciones cósmicas e inconmensurables surge todo el universo, ambas están en constante oposición y producto de este roce constante es que surge la Creación. Ahora bien, estas dos grandes formaciones arquetípicas emergen de una sola Entidad, que está más allá de nuestra comprensión, y a la que la autora denomina “Ello”. A partir de aquí se producen dioses, sistemas, mundos, seres, etc. 

Está claro que en este concepto cosmogónico dado por Dion Fortune, encontramos una vez más el nous expresado en su dualidad, y e| Anillo-Cosmos o movimiento corresponde a su aspecto positivo o Fuerza vital en su forma más arquetípica; el Anillo-Caos, espacio o inercia corresponde a la forma más superior y sutil del elemento negativo o Espíritu.




Dentro de las enseñanzas rosacruces también se habla del Alma del Mundo y corresponde a la manifestación primigenia del Absoluto o Causa Eterna, y no es más que otro nombre pare el nous De acuerdo a esta enseñanza: esta Alma del Mundo o Anima Mundi es de carácter bisexual, que lleva en sí los atributos masculinos y femeninos, por ello es un Andrógino Universal. A partir de esta Alma Universal se desligan y crean todos los matices sexuales o polares de las cosas en la existencia del Universo.

Otra manera en que se designa a esta Entidad Universal es con el acápite de Luz Astral, o bien corresponde por lo menos a una parte de Él.  Esta Luz Astral está constituida de dos elementos polares que producen un tercero, el polo positivo llamado OD, el negativo llamado OB, los cuales producen al neutro o el equilibrio, que es otra cosa que la misma luz: AUR. Este tercer elemento como producto de la interacción constante de los otros dos, es la llamada Luz Astral que infunde todo lo creado y le anima de acuerdo a sus características de conformación.

La filosofía platónica y posteriormente los neoplatónicos, asumen que existe una entidad divina y superior a la cual crea y delega la creación y funcionamiento del Universo. De esta  forma ÉI, el Innombrable, la Causa Eterna, EI No Conocido, se mantiene tras el velo del misterio de la Creación, aunque todo haya salido de Él. Esta entidad delegada de la Creación, la que a su vez establece las Leyes Universales, sobra la que funcionará el Universo, es el Demiurgo. Esta es una concepción, e incluso se le da un nombre, y al parecer en cierta forma goza de cierta independencia, aunque aparente, ya que tarde o temprano todo proviene y debe volver a la Fuente Primaria: DIOS.

La Gnosis cree en la existencia de grandes jerarquías celestiales, que ayudan y cooperan con Dios: son los llamados EONES. EI Martinismo sustenta su enseñanza en la existencia de una Cadena de MAESTROS IDOS, que   actuarían como mediadores entre los planos divinos y los humanos. La Iglesia Católica, tiene fe y cree firmemente en la existencia de una gran jerarquía constituida por diversas entidades, entre las cuales se encuentran los santos, los ángeles, los arcángeles, etc.

En la Cábala encontremos la idea de la polaridad en una forma bastante abstracta, pero que desarrolla grandemente la visión y percepción interior, al ir comprendiéndola. Según la Cábala, tal cual se expresa en el símbolo compuesto llamado el ÁRBOL DE LA VIDA, el rayo de la creación tiene un sentido y una dirección, y surge de una fuente Única, la cual se mantiene prácticamente en la incógnita, pero se vislumbra apenas para comenzar la Creación. Este asomo a la manifestación es Kether (la Corona) el cual para poder inicializar el proceso de creación debe salir de su reposo e inmutabilidad, y por ello forma inmediatamente lose pares de opuestos: Kjockmah (Sabiduría) y Binah (Entendimiento); los que se interrelacionan en distintas formas y con distintos niveles de conciencia hasta llegar a la máxima concretización: Malkuth (el Reino). 

Conclusiones

Con el nombre de NOUS hacemos referencia a la Fuerza que mueva y estructura el Universo, fuerza bipolar, que al interactuar, produce los elementos necesarios para que exista la creación. Este nous no es de acción mecanicista sino que conforma una Entidad Inteligente, que infunde absolutamente toda la manifestación, dado su carácter vibratorio.

El nombre con que se le ha llamado es variadísimo, así como son muy variadas las formas en cómo se le ha representado o imaginado a través de la historia por las distintas Escuelas de iniciación, líneas religiosas, filosóficas y científicas. De esta forma encontramos representaciones abstractas, como es el caso de la Cábala, en la cual solamente se habla de la complementariedad de dos fuerzas opuestas, así como del Andrógino Universal; también los rosacruces plantean una inteligencia abstracta que actúa en base de sus polaridades. Por otra parte otras Escuelas han tratado de representar este NOUS a través de una personificación de una o varias entidades, tal es el caso del Demiurgo, los Eones, o los distintos dioses que se dan en los panteones politeístas. 

Lo importante a consignar aquí es que cuando se invoca: “nous, nous la voluptuosidad…”, se refiere justamente a aquella Fuerza Inteligente, cualquiera sea su representación, que infunde todo el Universo, le da forma y vida. Sin embargo, debe quedar claro que no es Dios, sino que es una creación o emanación de Él. Dios permanece inmutable detrás del velo de la Creación, y toda ella deberá volver finalmente a Él, ya que realmente Él es la única realidad y la única Causa.
 



[1] Véase la obra “La Doctrina Cósmica” de Dion Fortune.

viernes, 2 de noviembre de 2012

PSICOLOGÍA Y ESPIRITUALIDAD



A continuación un documento de la Orden Rosacruz AMORC, llamado manifiesto número 16. Y no estoy cayendo en infidencia iniciática, ya que estos manifiestos, según lo expresa la misma Institución de la cual emanó "pueden ser prestados a aquellas personas que sientan interés por la filosofía rosacruz o por las investigaciones científicas, literarias o artísticas".

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En sus comienzos, la psicología era una ciencia empírica que estaba en estrecha relación con la espiritualidad. Además es interesante señalar que en la mayoría de las obras de referencia siempre es definida como el “Conocimiento del alma humana” y se considera que forma parte de la metafísica. Sin embargo, es fácil comprobar que esta relación se ha ido perdiendo con el paso de los siglos y que esta ciencia metafísica se ha ido racionalizando. No podemos dejar de señalar que este estado de cosas es lamentable y que plantea el problema del aproximamiento que debe producirse a medio plazo entre la psicología y la espiritualidad. Este tema es el que vamos a considerar en este Manifiesto, y va a ser desarrollado en siete puntos considerando ciertas constantes o hipótesis.

1er. punto: “El callejón sin salida en el que se encuentra parte de la psicología contemporánea” 

Como todo el mundo sabe, gran parte de la psicología contemporánea está basada en los escritos de Freud, neurólogo y siquiatra austriaco nacido en l856 en Friburgo, Moravia. Freud, a su modo, fue un personaje genial creador de lo que conocemos como “psicoanálisis”. Con mucha perseverancia y una gran fuerza de carácter, quiso mostrar a los científicos de la primera mitad del Siglo XX la importancia del inconsciente. Sin embargo, la visión freudiana fue demasiado racionalista, puesto que Freud la utilizó para dar criterios racionales a sus hipótesis y teorías a fin de que resultaran más creíbles a los ojos de los sabios de la época. Tal proceder le condujo a considerar como sublimaciones muchos fenómenos de orden místico, religioso o artístico. Pero los tiempos han cambiado desde entonces, especialmente en el aspecto sociocultural, por lo que es fácil comprobar que en la actualidad la existencia del inconsciente es admitida por casi todo el mundo, incluso por aquéllos que no están familiarizados con la psicología y el psicoanálisis.

Los escritos freudianos constituyen una clave de lectura y dan respuesta a importantes cuestiones sobre la estructuración del Yo, particularmente en la infancia, en la adolescencia, en los comienzos de la vida adulta y en el desarrollo psico―afectivo del ser humano. Sin embargo, comprobamos que en la práctica de la psicoterapia cotidiana estas teorías psicológicas clásicas ya no bastan o no convienen a muchos individuos, especialmente, a aquéllos que no vislumbran en ellas ninguna respuesta a las preguntas fundamentales que se plantean o que se han planteado en el pasado. En el final del siglo XX, cargado de todo tipo de trasforma­ciones, estas teorías clásicas parecen demasiado limitadas a los ojos de muchos, probablemente porque no tienen suficientemente en cuenta —la dimensión espiritual de la naturaleza humana. Por eso, el análisis exclusivamente freudiano ya no se adapta a la sociedad actual.

2º punto: “La Crisis existencial actual experimentada a nivel colectivo ya nivel individual”.

En la actualidad, el planeta entero vive una verdadera crisis existencial. Para convencerse de ello, basta con considerar la actualidad mundial y todos los problemas a los que se enfrenta la humanidad tanto en el plano familiar, como social, económico o político. Esta crisis se experimenta por igual en el plano colectivo y en el plano individual, lo que explica que estemos asistiendo a todo tipo de tentativas y propuestas de cambio que unas veces son graduales y otras brutales. Con frecuencia este fenómeno va necesariamente acompañado de tomas de consciencia a menudo dolorosas, ya que se oponen a las costumbres o  dan una impresión de regresión. Puesto que lo colectivo y lo individual permanecen unidos, nos encontramos frente a una situación en la que se producen numerosas depresiones nerviosas. De hecho, se podría decir que nunca ha habido tantas personas depresivas como hay en el momento actual, lo que es significativo de los agitados tiempos que viven las sociedades modernas.

En numerosos casos, el estado depresivo de un ser humano es una llamada de su interior. Suele significar que la persona se encuentra insatisfecha afectiva, profesional o espiritualmente y que esta insatisfacción le produce un sentimiento de malestar. Lo que es necesario retener en este aspecto, es que en nuestra época existe mucha gente que está insatisfecha interiormente y que no consigue dar un sentido a su vida. Educados en un determinado contexto religioso, a menudo se han salido de él, pero no lo han reemplazado por otro, lo que les produce una insatisfacción y una llamada de las profundidades de su ser. Esta es la causa de que no sea raro contemplar como algunas personas comienzan un camino religioso o místico después de haber sufrido una depresión o una enfermedad orgánica que les ha obligado a reflexionar sobre temas que aparentemente habían dejado de lado. En último análisis; la principal causa de la crisis existencial que atraviesa la humanidad tanto en el plano colectivo como en el plano individual, es de naturaleza espiritual. Lo que significa que las respuestas habituales de la psicología no bastan para resolver este estado de crisis. Como atestiguan muchas encuestas serias, son muchos los individuos que sienten la necesidad de una trasformación en profundidad de su propia existencia y de la sociedad misma, debiendo integrar esta trasformación los diferentes componentes del ser. Este hecho debe inducir a un número cada vez mayor de buscadores a proponer metodologías que incluyan la psicología y la espiritualidad.

3er. punto: “El papel cada vez más importante desempeñado por teorías como la reencarnación o por facultades místicas tales como la intuición, la telepatía, etc.”. 

Es evidente que el horizonte psicológico se verá considerablemente modificado cuando sean tomadas en serio por un mayor número de científicos, teorías como la reencarnación o facultades místicas tales como la intuición; la telepatía, la proyección psíquica, la curación a distancia, la comunión con otros planos de consciencia, etc. Imagine lo que podría ser la psicoterapia cuando integre las nociones de la reencarnación, del karma y de las facultades trascendentales. A partir de ese momento ya no tendrían la misma connotación y el mismo significado los acontecimientos pasados, presentes y futuros. Françoise Dolto, conocido psicoanalista, gustaba decir a quienes no paraban de quejarse de sus padres de modo repetitivo: “Pero ¿sabe que es usted quien ha elegido a sus padres?”.   En cuanto a Víctor Frankl, otro psiquiatra célebre que sobrevivió cinco años en un campo de concentración, solía responder a quienes se lamentaban demasiado a menudo de no esperar ya nada de la vida: “¿Y qué es lo que la vida espera de usted?”   Dos tipos de respuesta similares a las particulares fórmulas utilizadas por los Maestros orientales y cuya finalidad es abrir una puerta en las  profundidades de la consciencia para orientar a los hombres hacia la búsqueda del sentido que deben dar a su existencia. Ahora bien, ¿qué es lo que podemos observar en la mayor parte de los seres humanos?

- Que no tienen en cuenta las leyes de la naturaleza.
- Que utilizan menos del 10 %.de su potencial cerebral. 
- Que todos poseen facultades psíquicas que no piden sino ser desarrolladas, pero que permanecen             abandonadas demasiado a menudo. 
- Que no conceden suficiente interés a la espiritualidad.

Sin embargo, a partir del momento en que todos estos factores sean tomados en consideración, se producirán cambios en el plano psicológico y en el plano espiritual. No se trata en ningún caso de proponer una política de superhombre a la búsqueda de poderes sino, por el contrario, de facilitar la expansión del ser hacia la perspectiva de mayor sabiduría al servicio del prójimo. Entre los elementos importantes que se mencionan con más frecuencia están las funciones respectivas del cerebro derecho y del cerebro izquierdo. Como corrientemente Se enseña, la parte derecha se ocupa de la intuición, de los sentimientos, de la creatividad, de la inspiración y de la comunicación no verbal. En cuánto a la parte izquierda, se ocupa de lo racional, de la memoria, del análisis, del lenguaje, de la síntesis. Los contactos con los planos de consciencia superiores se efectúan especialmente con la ayuda del cerebro derecho, pues es más receptivo y más intuitivo. En estado de meditación o de relajación, existe una mayor sincronización entre la parte derecha y la parte izquierda, de modo que el contacto alcanzado con la ayuda de la parte derecha puede concretarse en palabras o escritos estructurados por medio de la parte izquierda racional. Además, esta sincronización es más fácil cuando los centros psíquicos están suficientemente desarrollados. Por otra parte y, tal como piensan ciertos autores, el trabajo espiritual facilita la activación de nuevos circuitos neuronales que ayudan incluso a cambiar el modo habitual de pensamiento.

Como demuestran las explicaciones anteriores, sería muy útil que la psicología actual considerara el estudio de su aspecto místico a fin de devolver a esta ciencia toda su dimensión espiritual. Esto implicaría que los propios psicólogos y psiquiatras se volvieran hacia la espiritualidad. Hace algunos años, Carl Rogers, conocido psicoterapeuta, escribió lo siguiente: “Quizás veamos en la próxima generación psicoterapeutas llenos de esperanza, liberados de las defensas y resistencias universitarias, que se atrevan a buscar una vía lícita que ya no esté circunscrita por los cinco sentidos, una realidad en la cual el pasado, el presente y el futuro formen una unidad, en la que el espacio deje de ser una barrera y donde ya no exista el tiempo, una realidad que sólo podrá ser percibida y conocida si permanecemos pasivos en vez de buscar activamente el conocimiento. Estos son los desafíos más fabulosos para la psicología”.  ¿Palabras de un visionario? En este caso, su visión concierne a los decenios que están a punto de llegar.

4º punto: “El interés de asociar en la búsqueda psicológica y espiritual a los buscadores de disciplinas, técnicas y metodologías diferentes”.

Nos encontramos en los comienzos de la era de Acuario, en un período transitorio donde se entremezclan las influencias del final de la era de Piscis con las del comienzo de la era de Acuario. En todos los aspectos de la vida cotidiana se están produciendo cambios. A través de estos cambios vemos aparecer nuevos valores basados en la colaboración, en la participación común, en compartir, en la evolución de grupos, en la creatividad colectiva, etc. Lo que parece caracterizar los tiempos que vienen es que en la mayoría de los campos, ya se trate de investigación, pedagogía, terapéutica, arte, etc., ningún individuo aislado podrá asumir solo el objeto de su actividad. Del mismo modo, ninguna nación sola será capaz de evolucionar positivamente y de asumir eficazmente sus propios problemas. El trabajo colegiado, con el complemento de los conocimientos y el respeto mutuo de las competencias, se ha convertido en una necesidad. Ya no Se trata de una alternativa para vencer o ser el mejor, como ocurría hasta ahora con demasiada frecuencia, sino en la perspectiva de actuar conjuntamente para el mayor bienestar de la colectividad humana. Si se aplica como es debido, esta complementariedad de los conocimientos pondrá de relieve el sentido comunitario al mismo tiempo que respeta los intereses individuales. Es decir, contribuirá al desarrollo de la fraternidad entre todos los hombres y permitirá que cada uno tome consciencia de la necesidad de vivir en mutua armonía.

5º punto: “La aceptación de un nuevo paradigma médico-psicológico en el campo de las ciencias de la salud”. 

Marilyn Ferguson, autora de “Los Hijos de Acuario”  cita como puntos principales (algunos han sido un poco modificados):
- La búsqueda de las estructuras y de las causas, además del tratamiento de los síntomas.
- El enfoque integral que tenga en cuenta el conjunto del paciente.
- Acentuar los valores humanos.
- La empatía como componente de la relación de ayuda.
- La enfermedad vista como resultado de una desarmonía interior.
- La intervención mínima con una tecnología apropiada, de común acuerdo de todo un abanico de técnicas no traumatizantes (psicoterapia, fitoterapia, trabajo corporal, alimentación biológica, relajación, etc.).
- El cuerpo visto como un sistema dinámico, un campo de energía en el interior de otros campos.
-  La voluntad de alcanzar un mejor estado, un bienestar y ¿por qué no? al propio ser.
- El paciente como ser cada vez más responsable y autónomo.
- El terapeuta profesional como compañero terapéutico.
­- El continuum Soma-psique.
­- El papel del psiquismo en el proceso de la enfermedad y  de la curación.
- El interés de las informaciones cualitativas que incluyen las relaciones subjetivas del paciente y de la intuición del terapeuta.
­- La importancia de la prevención que engloba diversos aspectos de la vida: corporal, psico-afectiva, profesional, espiritual.

Hay numerosos puntos comunes entre los conceptos de Marilyn Ferguson y la filosofía rosacruz, En efecto, ambos revelan, una actitud constructiva ante la vida, actitud basada en la búsqueda de la armonía y en la utilización del pensamiento positivo, magnífico medio para preservarse de la contaminación psicológica y psíquica.

6º punto: “La elevación de la consciencia colectiva”.

Todo individuo que despierta su consciencia espiritual está aportando una contribución a la evolución de la consciencia colectiva de la humanidad. Cada vez son más las personas que se interesan por los misterios que se salen de lo corriente, que son conscientes de que existen otros planos de consciencia, otras dimensiones en el universo, que se plantean preguntas acerca de la muerte y de la vida después de la muerte, sobre las razones mismas de su existencia, etc. Más o menos conscientemente, se sienten atraídas por el misticismo y comienzan un peregrinaje interior que les conducirá progresivamente a descubrir la  Conciencia Cósmica. El gran acontecimiento del siglo XXI podría ser quizás el desarrollo de esta consciencia superior en un máximo de individuos. ¿Utopía? Entre la utopía y la realidad, la mayoría de las veces no hay más que la perseverancia de algunos hombres de fe, de conocimiento y de luz. Además, el acceso a esta supra-conciencia constituye el objetivo a alcanzar por todos los seres humanos.

En su obra “Consciencia Cósmica”, el psiquiatra canadiense Richard Bucke narra de esta manera el estado de consciencia que está más allá de la consciencia ordinaria: “Este término traduce una experiencia   en el transcurso de la cual se vive la unidad del Cosmos y en la que nos percibimos en él (y no fuera de él como muchos podrían imaginar); la experiencia va acompañada de un sentimiento de paz profunda, de plenitud  y de amor por todos los seres. Es la expresión directa del funcionamiento  de la razón de ser del universo, de la relatividad de las dimensiones del tiempo y del espacio, de la insignificancia y de la ilusión del mundo en que vivimos. Estas percepciones van frecuentemente acompañadas de una iluminación, al menos, esto es lo que describen los místicos en sus visiones. Esta experiencia es en general el resultado de una larga y lenta evolución y marca el principio de una profunda trasformación hacia los más altos valores de la humanidad”.  Aunque de forma variada, se encuentran descripciones análogas en seres tan diferentes como Jung y San Juan de la Cruz. Jung, el psiquiatra, se vuelve hacia el Ser cósmico y San Juan de la Cruz hacia las visiones espirituales llenas de amor puro: Un "psi” y un "espi” que nos lleva a evocar nuestro séptimo y último punto.

7º punto: "El encuentro entre el “psi” y el “espi” lo psicológico y lo espiritual”.

Al igual que el sueño participa del despertar del ser, lo psicológico puede ayudar al desarrollo de lo espiritual. Pero de la misma manera que el despertar del ser favorece la llegada de grandes sueños místicos o de ensueños, la espiritualidad puede favorecer la eclosión de nuevos enfoques psicológicos. En el mundo de la consciencia humana, todo permanece unido. Es posible, por lo tanto, suponer que el porvenir de la psicología actual debe pasar por la espiritualidad. Pero, como hemos indicado anteriormente, ¿ocurre lo mismo en todos los campos? ¿Y no será recurriendo a lo espiritual como se podrán resolver la mayoría de los problemas a los que están sometidas nuestras sociedades modernas? En cualquier caso, para que sea posible la unión entre el "psi" y el "espi”, hay que contemplar dicha unión desde una perspectiva de apertura en un porvenir que tendrá en cuenta las necesidades materiales y las aspiraciones espirituales del hombre del siglo XXI. Es, por tanto, para las generaciones futuras, para los verdaderos hijos de Acuario, para los que debemos trabajar y establecer las bases de un mundo más altruista y, por consiguiente, más fraternal.

Estos siete puntos:
I) El callejón sin salida en el que se encuentra parte de la psicología contemporánea,
2) La crisis existencial actual experimentada a nivel colectivo y a nivel individual,
3) El papel cada vez más importante desempeñado por teorías poco comunes y por las facultades místicas,
4) El interés de asociar en la búsqueda psicológica y espiritual a los buscadores de disciplinas, técnicas y metodologías diferentes,
5) La aceptación de un nuevo paradigma médico—psicológico en el campo de las ciencias de la salud,
6) La elevación de la consciencia colectiva,
7) El encuentro entre el “psi" y el "espi",
 pueden ayudarnos a reflexionar sobre la necesidad de un acercamiento y de una complementariedad, de una colaboración entre la psicología y la espiritualidad desde una perspectiva de apertura hacia un porvenir puesto al servicio de la Sabiduría y del Amor Universal. Es importante que la ciencia se reconcilie con el misticismo en todos los aspectos, pues esta es la condición para que la humanidad no se extravíe en la vía de su propia regeneración y pueda responder a sus propias exigencias.