lunes, 18 de marzo de 2013

LOS ROSACRUCES Y SUS ENSEÑANZAS

A continuación  publico el "Prólogo" del libro Los Rosacruces y sus enseñanzas de Dr. S. Swuinburne Clymer, de la Fraternitas Rosae Crucis, publicado en su momento por la "Fraternidad Rosa Cruz de la América del Sur", editado por editorial Kier en 1947, realizándose varias rediciones posteriormente.

El Dr. Clymer (1878-1966) fue un importante Rosacruz Norteamericano, y ejerció como Supremo Gran Maestro de la Orden desde 1922 hasta su deceso. Es autor de otras obras muy importantes en este ámbito, como son: "El Misterio del sexo y la regeneración de la raza"; "Cristificación"; "La Filosofía del Fuego"; "El misticismo  de la Masonería"; "Las enseñanzas herméticas", entre las más conocidas.

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MAESTROS ENTRE LOS HOMBRES

Mal comprendidos, víctimas de toda clase de prejuicios, difamados sin motivo, mirados con desdén por pretendidos eruditos y hombres de ciencia; sus escritos y enseñanzas torpemente tergiversados en enciclopedias y revistas; ridícula y fraudulentamente imitados por sendos iniciados, ellos, los verdaderos Rosacruces, siguen imperturbables su camino, sin murmurar jamás, sin apartarse un ápice de la línea que claramente se han trazado en sus labores, y, a pesar de amigos sinceros, pero equivocados, y a despecho de enemigos implacables, continúan siendo los Maestros de las Edades, Filósofos entre los hombres y Guardas Avanzados de toda Nueva Edad y de toda civilización superada.

CHRISTIAN ROSENKREUZ

En el año 1614, en una época en que era todavía un crimen el que los hombres pensasen por sí mismos y en que la expresión de sus ideas podían penarse con la muerte, Juan Valentín Andrea, bajo el seudónimo de Christian Rosenkreuz, esto es, la Rosa Cruz Evangélica, o la Cruz Rosada de los Nuevos Evangelistas, publicó la famosa, semi-satírica, pero profundamente mística Fama Fraternitatis — des loblichen Ordens des Rosenkreuzes —, y a partir de esa fecha la unión de Iniciados, conocida hasta entonces como la de los Hermetistas, Gnósticos, Platonistas, Pitagóricos, Magos, Alquimistas, Paracelsianos y otros, empezó a ser conocida como Asociación de los Rosicrucianos, o miembros de la Rosa Cruz de Oro.

LOS ANTIGUOS HERMANOS  

No es nuestra intención hacer en este prólogo un estudio completo de lo que son los antiguos Hermanos, ni de sus prácticas y enseñanzas. Todo lo que a ese respecto pudiera decirse fuera de los Templos, lo encontrara el lector en ésta y en otras publicaciones que se relacionan con la Augusta Fraternidad. Anticiparemos, Sin embargo, algunas palabras. 

Esta oculta, aunque práctica Asociación, estaba formada por aquellos antiguos Magos que florecieron en Caldea siglos antes de Geber. Algunos de sus individuos dejaron el suelo natal y fueron a fundar en tierra extranjera la Confederación Hebraica. Eran Sabaenos, pueblo original de Saba, que precedió por largos siglos a los sabios de Caldea, y fueron los verdaderos creadores de la civilización Semítica, cuya desvanecida sombra habíamos de encontrar, al correr de las edades, en la primitiva China, que cuenta también sus años por milenios.

De esta Gran Hermandad Surgieron Brahma, Buda, Laotzé, Zoroastro, los Gnósticos, los Hermanos Esenios y con éstos, Jesús que, como Esenio, predicó la doctrina sagrada de la “Montaña de Luz”, que le había sido transmitida por los Hermanos de la Luz. 

Los Iniciados han sido siempre los soñadores de las edades — los soles, las luces resplandecientes de los Siglos —, eclipsados, a veces, pero gloriosamente recobrados, prontos para continuar siendo guías y conductores de los pueblos. Ellos fueron los primeros en desentrañar la significación del fuego, y los primeros en saber que en el Universo hay algo más consistente que la vida física y las pasiones humanas y algo mucho más profundo y trascendental que el intelecto. 

La luz resplandeciente que hoy ilumina al mundo, surgió de una chispa de las antorchas que ellos encendieron en la Fuente de que proviene toda Luz, de esa mística montaña que sólo ellos tuvieron el coraje y la pujanza de alcanzar, valiéndose de una escala cuyos peldaños están separados por siglos. 

Hermes Trimegistus, el poderoso Rey Egipcio, y el otro Hermes ―Asclepius IX —, fueron ambos Adeptos, Sacerdotes e Iniciados, como lo fue antes que ellos Malki-Zadeck, aquel poderoso monarca pre-Adámico, de quien se ha dicho que nació de un pensamiento y vivió y trabajó por siglos incontables. Adepto e Iniciado fue también el Mercurio Griego. De estas grandes Almas proviene, pues, el maravilloso conocimiento, la admirable sabiduría interna en que tan hábil fue Moisés, y en cuya fuente bebió también muy hondo el Hebreo José.

LOS ROSACRUCES EN AMÉRICA

El primer Gran Concilio de la Augusta Fraternidad, tuvo lugar en la ciudad de Filadelfia, en 1774[1], pero la historia real, de la Orden como organización concreta, no empieza sino el año 1854, fecha en que, de regreso de su estada en tierras de Oriente y a raíz de su Iniciación final en París, el doctor Pascal Beverly Randolph estableció en suelo Americano el Supremo Gran Templo de la Orden.

Las proposiciones de los dogmas ocultos y los fundamentos de su poderosa e inmortal filosofía, no pueden encontrarse más clara y sucintamente expuestos que lo que lo están por el propio doctor Randolph en su magistral obra “El Alma del Mundo”:


T R Y

“¡Atrévete! ¡Esfuérzate! ¡Prueba! ¡Todo es posible para quien se atreve! Despiértese tu Alma y yérgase airosa, plena de fuerza y de confianza, al toque vitalizante de tu propia VOLUNDAD. ¡Ánimo! ¡Todo está en ti!

“La Humanidad está constituida por siete grandes categorías, la más elevada de las cuales la forman los Genios de la Tierra, Hijos de la Radiante Estrella y herederos del Templo ― los Hermanos de la Luz.

“Los irresolutos y los débiles, no cruzarán nunca el vestíbulo. . . Pero las puertas del Templo se abrirán un día de par en par para quienes verdaderamente se atreven, y prueben y se esfuercen. . .

“El hombre fracasa por falta de confianza, por irresolución mental, por inestabilidad de propósitos. . . Pero triunfa y triunfará siempre, si despierta su VOLUNTADU y se mantiene alerta.”

Con Semejante fe y tal firmeza de propósitos; con una filosofía de tal vitalidad y un incentivo tan poderoso y eterno, ¿podremos maravillarnos de que sus fieles sostenedores hayan podido alcanzar el más alto pináculo del poder, cual es la Iluminación y la Consciencia del Alma?

Por otra parte, ¿podríamos sorprendernos si a muchos les falta fe, fortaleza, hombría de bien, o mayor coraje para perseverar en el Sendero? Caen a mitad del camino debido a su absoluta falta de condiciones, y, proclamándose a sí mismos Rosa-Cruces, carentes de toda decencia y honradez, prueban, con su propio fracaso, que los verdaderos Hermanos existen.

EL MIEDO, GRAN DESTRUCTOR

¿Por qué son tan pocos los que, habiendo hollado una vez el Sendero, tienen el coraje, la persistencia, la buena fe y la paciencia necesarias para continuar en él hasta alcanzar la condición de un verdadero Rosa―Cruz?

Por falta de valor. 

“¿Qué es el hombre si no un dios que tiene miedo?”— ha escrito el gran Maeterlink. 

Es el Miedo el que paraliza las fuerzas naturales del hombre. El Miedo retarda su progreso y hace vacilantes sus pasos. Por Miedo renuncia a su fe y por Miedo se aparta, a pesar suyo, del sendero escogido, aun cuando sabe que ese sendero es el único que puede conducirle a la liberación y  disfrute de cuanto de noble y bello tiene la vida. 

Nada ilustra mejor el poder del Miedo, que la conocida historia de aquel viajero que en el camino de Bagdad se encuentra con la Peste Negra:
—¿A dónde te diriges, Peste?— pregunta el viajero.
—A Bagdad, para matar cinco mil — responde la Peste.
Semanas más tarde, el viajero vuelve a encontrarse con la Peste, ya de vuelta de Bagdad.
—Dijiste que matarías sólo cinco mil — le increpa —, pero me aseguran que has muerto cincuenta mil.
―Yo maté sólo cinco mil — replicó la Peste —, los cuarenta y cinco mil restantes los mató el Miedo. . .'
Es el Miedo el que entraba las naturales facultades del hombre. Es el Miedo el que lo induce a continuar siendo un vil esclavo cuando podría convertirse en un ser libre; y es el Miedo el que induce a algunos Neófitos a retroceder sobre sus pasos, a fracasar y a morir.

CONCIENCIA DEL ALMA E INICIACIÓN

Quién desee encontrar a los Maestros, debe buscarlos donde se le ha ordenado: en el santuario de su propio ser, mientras huella el sendero de su vida diaria. La Conciencia del Alma, el supremo Logro Oculto, resultante del paso a través de la verdadera Iniciación, conduce a un nuevo mundo de verdad y realidad, a una comprensión, una Sabiduría y una vida enteramente nuevas, en un mundo viejo. Pero la nueva vida no se manifiesta sin dolor y sin que tengamos que desprendernos de lo viejo y caduco. Todo alumbramiento trae consigo las angustias del parto y el alumbramiento de nuevas ideas en la mente no se sustrae a la regla. 

El liberarnos de antiguos y arraigados errores o falsas enseñanzas, nos produce un dolor tan intenso como si tuviéramos que arrancarnos las entrañas con nuestra propia mano. Y, sin embargo, la Nueva Luz y la Nueva Vida que llegan, no vienen a empobrecer sino a enriquecer nuestra existencia y daño alguno puede sobrevenirnos de lo que es por naturaleza eternamente puro. Sólo lo que está edificado sobre la falsedad, el error y el miedo, puede, en efecto, recelar de la transformadora antorcha de la eterna Luz, de esa Luz que ha de buscarse y encontrarse dentro de nosotros mismos. 

El desenvolvimiento del Alma — el método que conduce a la Iniciación — es como un puente tendido sobre la inmensidad del espacio, un puente entre este mundo y el infinito más allá: la llave que rompe las cadenas de la esclavitud y conduce a la   libertad. Hay dolor, porque todo nacimiento es dolor; hay agonía, porque todo crecer de las tinieblas a la Luz implica morir en lo caduco para nacer en lo nuevo. 



INFLUENCIA DEL AMBIENTE

Las Circunstancias son las cadenas que atan al hombre a la tierra y a todo lo terreno. Pero llega un día en que el hombre ― si quiere realmente vivir y no meramente subsistir — tiene que romper las trabas del ambiente, arrojar de sí las influencias retardatorias de situaciones o asociaciones, y crearse un medio más elevado y conveniente. Debe empezar por depositar toda su confianza en la Ley y despojarse de todo lo caduco y malsano, trazarse una nueva ruta y emprender una vida nueva. Todo esto requiere valor, naturalmente, esfuerzo perseverante y fe inquebrantable, pero conduce seguramente al éxito.
   


EL SENDER0

Está en manos de la Augusta Fraternidad instruir y guiar a todos los que buscan liberarse de las condiciones adversas, tornándolas favorables, o ayudando, al Aspirante a vencer ambientes negativos y condiciones que lo atan y esclavizan.

La Fraternidad dirá al Neófito lo qué tiene que hacer y cuándo y cómo hacerlo. No es fácil, sin duda, decidirse a abandonar lo viejo y aceptar disciplinas a menudo desconocidas. Es también un proceso lento: un paso hoy y otro mañana, éste siempre un poco más avanzado que aquél, hasta que por un desenvolvimiento gradual, tal vez imperceptible, y un régimen normal y natural, el Acólito, consigue liberarse de los pensamientos, deseos e inclinaciones degradantes que lo ataban; al fracaso, y entra a reemplazarlos por la fe, la confianza, la obediencia a la Ley, percepción del futuro y una clara visión de lo que será.

EL DESPERTAR
 
El despertar viene siempre a los que buscan en el recto camino. A ellos es dada la Luz que es Vida.
Nunca en la historia del mundo se ofrecieron a la humanidad mayores oportunidades que en la hora presente. Los hombres y las mujeres están como en sueño, entrabados por su propia debilidad y por la ajena, enceguecidos por ambientes y condiciones adversas, pero esclavizados, sobre todo, por las opiniones de los demás. 

Las oportunidades del triunfo son para quienes han despertado o están despertando a la conciencia de sus propias posibilidades; para quienes estén dispuestos a encarar los hechos sin vacilaciones ni excusas, a desprenderse de todo preconcepto, dogma y credo estrecho, y, tras de aceptar y aplicar sin reservas el conocimiento y la guía que les ofrece la Augusta Fraternidad, marchar a la conquista de su verdadero destino y de más elevados, mejores e infinitamente más deseables planos de actividad y de vida.

EMBAJADORES DE DIOS

Los Entusiastas son los Embajadores de Dios, y los Mensajeros exclusivos de las grandes verdades o de las nuevas interpretaciones de la verdad que el mundo necesita. El mundo, en retorno, se da a menudo el placer de crucificarlos. . . 

Pero ellos aceptan alegremente su destino y su mayor regocijo, su mejor compensación, está en la alegría de sentirse capaces de entregar su mensaje, ver como este beneficia a los hombres, y saberse fieles Embajadores de Dios en una causa justa. A despecho de la incomprensión del mundo respecto a sus salvadores, éstos siguen apareciendo, proclamando su misión, entregando su mensaje, entregando verdades nuevas o adaptando las antiguas a las necesidades del momento. Luego marchan directamente al calvario o a la hoguera — o a la Inmortalidad.

En todas las edades ha habido hombres forjados sobre modelos diferentes a los de sus contemporáneos y predestinados, por lo mismo, a cumplir misiones diferentes y más elevados destinos.

“Ser grande es ser incomprendido”, y, ¡ay! a menudo vilipendiado y crucificado. Entre cuantos vivieron, jamás ninguno trabajó nunca con mayor ardor ni hizo más por la humanidad, que los Iniciados de la Augusta Fraternidad, en que descuellan los Hermetistas, los Pitagóricos, los Paracelsianos ― reformadores del mundo antiguo — y los Rosacruces, entre quienes se destacan  Washington, Jefferson, Payne, Lafayette, Franklin, Randolph, Lincoln y Hitchcock, los hombres que dieron al mundo la nueva libertad y que son un símbolo de la buena Era que está aún por venir.

EL PODER ESPIRITUAL DEL ALMA

Hay en el Alma humana una fuerza o poder que, en apropiadas circunstancias, capacita al hombre para atraer hacia sí influencias extraordinarias y modificar las condiciones que le rodean. Si este poder del Alma alcanza un determinado grado de desarrollo, puede vencer todos los elementos que la entraban y alcanzar la liberación. Lo que está arriba por encima de lo meramente físico y aparente, atrae hacia sí lo que eleva y es espiritualmente dominante, mientras lo que está abajo — lo inferior y terreno -- sujeta y esclaviza. Consecuentemente, el hombre puede, haciendo uso de las infinitas posibilidades de su Alma, capacitarse para recibir dones celestiales y para influir poderosamente sobre otros menos espiritualmente desarrollados.
Leyes como éstas son las que han aprendido a poner en actividad los Rosacruces, y es su manejo el que enseñan a sus Neófitos dignos. Pero nunca pondrán esas fuerzas en movimiento, como no sea en servicio de la humanidad. Y es por esto que han sido reconocidos, con toda justicia, como los Maestros de las Edades.

LA REVELACIÓN DE LOS SECRETOS

La imposibilidad de revelar los Arcanos secretos a quienes carecen del desarrollo espiritual suficiente para recibirlos y comprenderlos, ha sido la causa de muchos de los conceptos erróneos y de los prejuicios sobre la concepción Rosacruz, que circulan entre quienes no tienen ningún conocimiento de la materia. Son apreciaciones antojadizas de individuos que no saben lo que son los verdaderos Rosacruces, pero que no tienen escrúpulos en hacerse avisar y proclamar como tales. Si la crítica tuviera presente: que los que hablan no saben y que los que saben no hablan, no se producirían estas odiosas mistificaciones. Ningún verdadero Rosacruz se presentará jamás como tal, salvo en el cumplimiento de un deber más alto, o para proteger a un Hermano en desgracia. 

Esas historias fabulosas y grotescas, que son por sí mismas la mejor demostración de la ignorancia y la malicia de sus forjadores, crecen en intensidad y absurdidad a medida que los charlatanes van propalándolas. 

Las falsedades, desgraciadamente, no pueden siempre ser totalmente desvanecidas sin afectar las raíces de la verdad, y las imputaciones calumniosas suelen fortalecerse si encuentran resistencia, Es debido a esto que no siempre es prudente contradecir los acertos del ignorante, del empecinado o del impostor malicioso. Por lo demás, ¿qué valor puede tener para el hombre sensato el testimonio de un ciego cuando se refiere a cosas que cree haber visto? ¿Qué puede decir el falsario de la verdad, el ateo de Dios, el necio de la Sabiduría y el impío de la Fe? La envidia, el odio, los celos, la superstición y el fanatismo son como vidrios de color que hacen que quien mira a través de ellos no vea las cosas en su verdadero aspecto, sino según las presenta el color reflejado. No hay ciego que lo sea más que el que no quiere ver, y de éstos el peor es aquél cuya visión está perturbada por la malicia de los celos.

NUESTROS PRINCIPIOS

La Hermandad de la Cruz-Rosada —o como quiera el mundo llamarnos — sostiene que hay en los espacios Etéreos Centros de Amor, Poder, Energía y Bondad de toda clase y grado de conocimiento, accesibles al hombre, pero que sólo pueden conocer quiénes han alcanzado la Consciencia del Alma. 
Sostenemos que no solamente es posible ponerse en contacto con esos Centros y obtener el conocimiento que de ellos fluye, sino que esta Gran Obra sería perfectamente factible para una inmensa cantidad de individuos que hoy malogran lastimosamente su tiempo, que mueren en mitad de su carrera o que despiertan demasiado tarde y sólo para darse cuenta de su insensatez.

Hablando en general, la humanidad se encuentra dividida en dos grandes grupos: uno que no quiere saber nada de su cuerpo físico, que mortifica la carne y hace de la vida un campo de muerte y agonía desde la cunas al sepulcro; y el otro que se entrega desenfrenadamente al disfrute de toda sensualidad, pero que combate sin misericordia el mismo desenfreno en los que no pertenecen a sus filas. 

Los sistemas religiosos en boga consagran sus mayores energías a la salvación de las Almas y a asegurarse la entrada al cielo, pero pierden de vista las necesidades terrenas de que el cuerpo no puede prescindir. Crucifican sin piedad la carne, pero sacrifican el Alma, olvidando el principio fundamental de la naturaleza humana de deleitarse en hacer justamente lo que les está más rigurosamente prohibido.

LOS ROSACRUCES SON HOMBRES PRÅCTICOS

Los Rosacruces son hombres prácticos en el mejor sentido de la expresión. Creen en el progreso de la Raza Humana, en el Orden y en el Auto-desenvolvimiento del Ser en todas sus esferas de acción. Creen firmemente que Dios ayuda a quienes se ayudan a sí mismos, o —variando un poco esta vieja máxima —, creen que Dios ayuda al hombre, sólo cuando éste se ha esforzado de veras por ayudarse y no lo consigue.
En consonancia con este principio, los Rosacruces adoptaron hace siglos como lema supremo de sus actividades, esta sola palabra: TRY — ¡ESFUÉRZATE! — y están firmemente convencidos, de que este simple vocablo de tres letras, puede convertirse en un magnífico puente sobre el cual el hombre pasará triunfante de lo malo a lo mejor, de lo mejor a lo óptimo, de la ignorancia al conocimiento, del conocimiento a la sabiduría, de la necesidad a la opulencia, de la debilidad al poder y ―lo que es más valioso aún — de la esclavitud a la Maestría.

Como consecuencia del continuo mantenerse en el camino real del conocimiento y la Iluminación Espiritual, el Acólito Rosacruz aprende pronto a desdeñar la debilidad y el vicio en sí mismo y en los otros, no en razón de incesantes amonestaciones sugeridas al oído, sino porque se ha hecho activamente consciente de que la vitalidad y la virtud son las más útiles y seguras compañeras y porque ha aprendido que si el hombre fracasa después de haber hecho esfuerzos sinceros por salir adelante, Dios vendrá seguramente en su auxilio, al paso que la maldad, la bajeza y la hipocresía le arrastrarán irremisiblemente a la ruina.

EL PODER MÁGIC0 DE LA VOLUNTAD

Lo que los hombres han hecho una vez, en cualquier momento de la historia y en cualquiera circunstancia, puede hacerlo también cualquier hombre hoy. Los Rosacruces, como todos los Iniciados del pasado, proclaman la omnipotencia de la Voluntad y declaran — después de haberlo demostrado prácticamente ― que la Voluntad del hombre, si es puesta debidamente en acción y se encuentra reforzada por un intenso deseo y una poderosa energía, se convierte en una fuerza suprema e invencible. Este poder de la Voluntad es fuertemente negativo cuando se le ejerce con fines meramente personales o egoístas, pero si es llamado a la acción a impulsos de una causa noble y de un fin elevado, no hay nada que pueda resistir a su poder. La Bondad es reconocida también como un gran poder, porque es eterno. Es por esto que los Rosacruces cultivan la Voluntad y hacen de ella la más poderosa herramienta del bien. 

El Gran Templo enseña a sus Neófitos la manera de construir esta regia facultad del Alma humana. Les enseña a fortalecerla, purificarla e intensificarla y es así cómo uno de los primeros fenómenos que se observan en el hombre, que ha cruzado los Portales del Templo, es que su vanidad desaparece en la misma proporción en que se expanden su compasión, y su bondad.

ROSÆ CRUCIS ES ESPIRITUAL

Rosæ Crucis es Espiritual, no material. Es una Fraternidad más que una Orden. Sus miembros son elegidos de Oriente y Occidente, del Norte y del Sur, de entre las más humildes lo mismo que de las más altas posiciones, y se la encontrará siempre, donde quiera que haya Almas libres, plenas de simpatía y ansiosas de superarse.

Rosæ Crucis abarca todas las edades, todas las Razas y todos y su acción se extiende desde lo visible hasta los invisibles planes del ser. El silencio, el secreto  y la humildad en sus labores, son sus características invariables. 

Si bien la Cruz Rosada no tiene credo ni dogma alguno que imponer a sus Acólitos al admitirlos en su seno, sustenta, sin embargo, ciertos principios que todo Rosacruz acoge. La Reencarnación como Ley de exacta justicia es generalmente aceptada como una verdad, así como el que la salvación no es otra cosa que la liberación del Alma de sucesivas encarnaciones en formas terrestres, encarnaciones en las cuales alternan el dolor y el placer y en que el resplandor del genio aparece oscurecido por la incomprensión de las edades y la llama de la pasión debilitada   por del desaliento de la enfermedad, las debilidades y, por último, el temor a la muerte.

ES NECESARIO EL HOMBRE COMPLETO
 
El  culto de la Cruz Rosada comprende al hombre completo. El desenvolvimiento se lleva a cabo por medio de elevadas vibraciones de la Voluntad en el Alma emocional o natural. Estas fuerzas vibratorias exaltan y expanden las energías del Alma, y en esto consiste justamente la obra de salvación, que no debe creerse implica el rescate o liberación de las consecuencias de los pensamientos, actos o tendencias nocivas. Lo que está registrado en los anales del Alma no puede ser borrado. Pero la realización de nuevas obras de bondad permitirá abrir un nuevo registro y arrojar todo lo caduco e indeseable al limbo de las cosas olvidadas.

LA POPULARIDAD ES A MENUDO PELIGROSA

Poseer conocimientos extraordinarios y ser o actuar de manera diferente a los demás, suele ser peligroso si ese conocimiento o esa manera de actuar se tornan impopulares, y esto ocurrirá por lo menos mientras la gran masa humana esté gobernada por la ignorancia, la superstición y los prejuicios. Los Rosacruces hace ya mucho tiempo aprendieron que la popularidad es cosa peligrosa, como que es sobre esta roca que se han apoyado todos los sistemas religiosos del pasado.   

  Los Magos de Egipto, Arabia, Persia y Asiria, formaron las clases gobernantes de la antigüedad. Constituyen el Sacerdocio que gobernaba a las testas coronadas y tenía a su cargo la educación de los elegibles al trono. Esos Magos Sacerdotes reconocieron que la igualdad entre los hombres se basaba no en el nacimiento sino en su merecida elevación, y que el hombre no desarrollado ni regenerado tiene que ser gobernado. Para quien es incapaz de gobernarse a sí mismo, la educación puramente intelectual es una desgracia. Como un medio de asegurar la justicia y la equidad, los antiguos establecieron sistemas religiosos en que la masa era enseñada como los niños, por medio de cantos y de fábulas, mientras los Sacerdotes reservaban para sí y sus Iniciados el uso secreto de sus Misterios. Es de estos Sabios, de que hoy tenemos noticias. El conocimiento oculto estaba entretejido no sólo con los sistemas religiosos, sino también con las artes, las costumbres, la literatura y la ciencia de la época. 

La Biblia está llena de Saber Rosacruz, si bien no con esa designación, ya que la Fraternidad se cuida muy poco de los nombres. ¿Por qué? Porque es, como ya se ha dicho, una Organización espiritual que trabaja exclusivamente por la Cultura del Alma. Sus métodos no son los métodos del mundo, sino propios. El destino de las naciones y de las religiones ha sido el mismo. Los principios Rosacruces perduran y continúan activos para la elevación de la Raza, invisibles, pero no irrealizados.

NO TODOS PUEDEN SER ROSACRUCES

No toda persona puede ser Iniciada en lo que guste. Esta capacidad nace en el hombre como un don. Tampoco es posible que cualquiera se convierta en Rosacruz con solo desearlo. La mera educación no puede dar sentido a un idiota, como el niño que nació ciego no puede convertirse en un maestro en pintura, sólo porque conozca la terminología de la luz y la sombra y de la combinación de los colores. Para convertirse en un Adepto, un Rosacruz, un Maestro, un Iniciado, debe haber un sentimiento innato de éxtasis, a la sola idea del Misterio presentido, una verdadera ansia por lo desconocido y una conciencia y una fe perseverante en la posibilidad de alcanzar la inmortalidad. Quienes posean esta conciencia interna y este deseo ardiente pueden ser Iniciados, con provecho para sí mismos y para la humanidad, porque en los Templos Rosacruces los que comen quedan satisfechos y los que beben no vuelven a tener sed. 

Ni los indiferentes, ni los agnósticos, ni los egotistas, pueden convertirse en Rosacruces. Se requiere sentimiento y muy intenso. Sin este requisito y un acendrado amor por el bien de la humanidad, la Iniciación no puede ser alcanzada, ni puede producirse el Bautismo del Fuego, que pone en actividad las energías adormecidas y despierta el germen del Alma a un más elevado y mejor estado del ser, en que la Voluntad reina sobre todo lo material, para que la obra trasmutadora pueda ser completa.


[1] Véase La Hermandad de la Cruz­Rosada, el primer Gran Concilio de la Fraternidad en América. Philosophical Publishing Co. Quakerton, Pa.

sábado, 2 de marzo de 2013

LA OBRA DEL CABALISTA (INTRODUCCIÓN)

A continuación la Intoducción del libro llamado "La Obra del Cabalista" de Z'ev ben Shimon Halevi, extraida de una edición de Editorial Ibis  S.A., primera edición año 1990. Barcelona.

Aunque bastante resumida, esta introducción propone una visión clara de la transmisión de la tradición de la Cábala y como se enfrenta a nuevos problemas y decisiones en el mundo actual

Este es un libro esencialmente práctico: la razón de los rituales entre el Árbol de la Vida y la psicología profunda, junto aun gran número de ejercicios psicofisiológicos.


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El método del cabalista consiste en el arte práctico de entrar en los mundos superiores y participar de ellos. Sea por la acción, la devoción o la contemplación, su meta es siempre servir a Dios y ayudar en la gran Obra de la Unificación. Esta obra es la perfección de la Humanidad, de modo que Adán, la imagen de lo Divino, puede darse cuenta de que los universos exterior e interior son el reflejo de Dios que contempla a Dios.

Antes de este penúltimo estado de Ser, antes de la unión total con el Absoluto, el universo y la Humanidad tienen que pasar por muchas etapas. Según cierta concepción la raza humana en su conjunto no ha alcanzado todavía ni la mitad de su desarrollo. A decir verdad, la historia y los acontecimientos del presente siglo indican que la vasta mayoría de las almas humanas sobre la faz de la Tierra se encuentran a mitad de camino entre la infancia y la juventud. Al cabo de dos guerras totales, la posibilidad de una tercera sigue siendo algo del todo real mientras las naciones llamadas desarrolladas reaccionan todavía como pandillas de adolescentes que se disputan un territorio, mientras que el resto se pelea por las canicas del poder y la riqueza. Afortunadamente, siempre ha habido una proporción de la raza humana dotada de mayor madurez, aun cuando haya una minoría de almas infantiles en cada sociedad cuya visión de las cosas es primitiva. Esta avanzada punta de lanza de la Humanidad se da en todas partes del mundo y en todos los momentos de la Historia. Se la puede ver encarnada en las figuras mesiánicas, los grandes profetas y maestros, o en tradiciones de alto desarrollo espiritual. Puede atestiguarse su influencia indirecta en las religiones vivientes de la Humanidad, y en períodos de cultura avanzada cuando el impulso creativo de influjo cósmico se marida con un momento de florecimiento de una sociedad para producir una cultura como el Islam temprano o la antigua China. Estas grandes épocas, como el período de los constructores de catedrales de la Edad Media, no podían haber surgido sin la presencia de gente que conociera los mundos superiores, y tuviera la capacidad de coger su sustancia y poder y centrarla en las actividades de la Tierra. Como otras tradiciones espirituales, ésta es la obra de la Cábala. No obstante, antes de que un individuo, un grupo o una escuela puedan emprender esta tarea, hay todo un proceso de entrenamiento y comprensión de lo implicado en ella. Esto por fuerza debe ser así, de lo contrario la operación de la unificación no será más que un ejercicio mágico centrado en la inflación personal y los intereses privados, que por cierto son lo contrario de la meta de la Obra de Unificación, como se llama a veces la Cábala.

La Cábala constituye una de las muchas tradiciones que intervienen en esas actividades. Si consideramos su antiguo linaje, se verá que la Cábala, aunque no siempre se la conoció con ese nombre, se practicaba en muchos de los grandes centros culturales del Medio Oriente y el Occidente. Se la encontraba en el Israel anterior al exilio, en Babilonia, en el Egipto helenista y en la Judea ocupada por los romanos. Estaba presente en la Mesopotamia islámica antes de pasar a Provenza y España en la Edad Media, y se practicó en Flandes y Bohemia como también en Polonia, Italia y la Inglaterra isabelina, donde Shakespeare sin duda conocía a judíos que por entonces vivían secretamente en Londres. La Cábala se estudió en la Holanda del siglo XVII y la Alemania del siglo XVIII, como también en la Inglaterra victoriana, aunque el sistema practicado por este tiempo se emparentaba ya lejanamente con la línea judía, que se había continuado en la Europa oriental y el Asia occidental.

Como puede advertirse, el mero contacto con la teoría de una tradición espiritual no basta para transformar a un individuo, para no hablar ya de una sociedad. Es preciso actuar de acuerdo con la secuencia de los cuatro niveles de existencia. Querer, concebir, planear y llevar a cabo un proyecto espiritual o transmitir una influencia cósmica no sólo requiere comprensión de principios esotéricos, sino capacidad para aplicarlos. Este libro intenta exponer el proceso de la adquisición de ese conocimiento y las técnicas de su utilización para diferentes propósitos y en varios niveles. Recurrirá a un material tradicional con el fin de satisfacer condiciones contemporáneas, pues la Cábala siempre se adapta al presente. Si esto no hubiera sido así, hace ya mucho que la línea habría muerto en el antiguo Israel en lugar de estar viva todavía y ser practicada en todo el mundo en formas que se adecuan a cada uno de los períodos y lugares. Y empezamos así con lo Eterno y lo traducimos a nuestro propio tiempo.


domingo, 13 de enero de 2013

APUNTES SOBRE LA REENCARNACIÓN



En forma burda podríamos decir que existen tres posiciones con respecto a la vida, a saber:
  
Posición materialista. En ella, se plantea que la materia es lo único real en esta existencia, y que si bien, tenemos conciencia mientras estemos viviendo, esto lo perdemos una vez que morimos, ya que la materia cambia y se transforma en otro elemento. Esta teoría puede ser muy procaz y burda como el hecho de pensar que sólo la materia existe, y una vez que se destruya este universo material, nada existirá; hasta teorías materialistas mucho más refinadas en las que se postula que la materia posee todo un trayecto evolutivo, y siempre se está transformando en algo superior o mejor de las formas que le antecedieron; pero sin embargo siguen manteniendo, estas posiciones, la idea de que todo reside en la materia, y que sin ella nada existe. Según esto último la conciencia sería sólo una expresión más sutil de la materia, y aunque esta última evolucione, no necesariamente debe pensarse en que existe una continuidad de conciencia más allá de la muerte física.

Posición teológica. Esta postula que existe una dicotomía en la existencia: cuerpo o materia, y el espíritu o esencia. La primera sirve a la segunda, y la segunda puede conocer y aprender sólo gracias a la primera. Sin embargo, en el caso de la vida humana, la parte más trascendente emana de un mundo superior, y se envuelve de materia durante una vida. Al morir esta envoltura esta parte esencial vuelve a su origen y allí será juzgada por la eternidad de acuerdo a su desempeño mientras estuvo encarnada.

Posición de renacimiento. Básicamente es igual a la anterior, con la única y gran diferencia, de que no sólo se encarna una vez, sino que muchas veces, de tal manera que esta parte perenne y trascendente que todos tenemos puede ir aprendiendo en base a distintas experiencias, durante sus diversas encarnaciones, y finalmente volver a su origen divino, habiendo aprendido en conciencia todo lo que Su Creador ha querido que sea. La teoría evolucionista de la materia postulada por el Marxismo, se desplaza a una del espíritu, según los reencarnacionistas.


Por supuesto que cada una de estas posiciones posee un sinnúmero de modalidades e incluso muchas veces pueden estar mezcladas, pero lo importante a considerar ahora es que independiente de las teorías que puedan existir, probar la existencia de una sobre las demás es algo totalmente imposible, ya que es algo netamente vivencial y de profunda convicción de fe. Es más, una misma persona que en forma seria y responsable busque las razones de la existencia, seguramente pasará por distintas apreciaciones a lo largo de su vida, y posiblemente, tampoco finalmente tendrá la verdad absoluta; porque esta no existe al nivel en que nos desenvolvemos, esta verdad total solamente existe en la divinidad, y cada uno de nosotros por muy evolucionado que este no es Dios precisamente.

Lo importante de todo esto es que, cualquiera sea la teoría o la creencia que tengamos con respecto a la vida, nos sintamos cómodos con ella, seamos consecuentes con lo que ella plantea, y no desvaloricemos los planteamientos de las demás personas, ya que cada uno tiene su verdad. 

Tomando en cuenta estos asuntos preliminares echemos un rápido vistazo a algunas cuestiones de la teoría reencarnacionista, sin que por ello demos por hecho su realidad; eso cada uno lo tiene que dilucidar en su fuero interno.

Una de las primeras cosas a tomar en cuenta al estudiar la posibilidad de la reencarnación es el Karma, o Ley de Causa y Efecto, que no dice otra cosa que a cada causa existe un efecto, que cada acción trae aparejada una reacción. Esto es fundamental en esta cuestión ya que cada esencia, alma, individualidad, espíritu o como queramos llamar a esa parte inmortal que reencarna sucesivamente, viene a este mundo material a aprender y como medidor de ello está el karma que cada uno va adquiriendo. Es decir, cada uno va forjando su propio futuro y cada uno va aprendiendo a ser un ser humano íntegro de acuerdo a la propia ruta que se va abriendo según su comportamiento.

De acuerdo a esto último, la teoría de reencarnación es muy justa, porque las condiciones ambientales, sociales, físicas en que cada alma renace dependerán de las propias acciones que ha desarrollado en las existencias terrenales anteriores.

Además del Karma, existe el Dharma, otro término oriental que designa a los pasos a seguir para poder desarrollarse completamente, en otras palabras el camino que queda por recorrer para llegar a ser un ser humano completo. Este término oriental ha sido mal interpretado por los occidentales, y en alguna forma se habla de él como el destino, pero en realidad no es precisamente el destino tal cual lo tenemos conceptualizado en nuestra cultura.

Para referirnos a estos dos conceptos y como afectan los ciclos de reencarnación podemos decir que karma es todo aquello que se debe "cancelar o pagar", para que, una vez hecho esto podamos ser más grandes y sobre todo libres. El dharma en cambio son las cosas que ha de hacerse para así ir alcanzando la ansiada libertad. En el fondo ambos conceptos son en realidad uno solo. Nada más depende del enfoque que se le quiera dar a esta Ley de Acción y Reacción. El enfoque negativo de ella es el karma y el enfoque positivo es el dharma o como es llamado también karma positivo Pero este tema lo trataremos seguramente más "in extenso" en otra oportunidad, en forma exclusiva.

Volviendo a los ciclos de reencarnación, de acuerdo a la carga kármica de cada individualidad, esta se encarna en una nueva personalidad, porque está le brindará las oportunidades necesarias para poder conocer y aprender lo que le corresponde. Según algunas teorías reencarnacionistas plantean que el escoger a la nueva personalidad a la cual se volverá a vivir en este mundo depende de una relación directa de causa y efecto a su vez, es decir, automáticamente, dependiendo de los que se haya hecho en la vida anterior, volverá a vivir la nueva vida, e incluso algunos plantean que no necesariamente como ser humano. Por ejemplo, si uno en una vida es un glotón insaciable, y hasta priva egoístamente la comida a otros para saciar su gula, en forma automática en una próxima vida, puede encarnarse en una persona de grandes privaciones de comida, o simplemente en un animal como es un cerdo. Vemos, que la motivación más importante de su vida anterior determinó en forma automática la forma de la nueva vida.

Otras teorías plantean que el individuo u alma decide a conciencia, una vez que ha desencarnado (muerto), en otros planos más sutiles de manifestación y una vez que ha hecho un examen de lo aprendido en su última encarnación, en qué condiciones le convendría volver a reencarnar, tomando en cuenta que es lo que le falta aún por aprender.

Existen también teorías que incorporan ambos puntos de vista, es decir para aquellas almas que aún no son lo suficientemente evolucionadas (almas jóvenes), la decisión es más o menos automática, e incluso no tienen mayor conciencia de su paso por los planos más sutiles después de su muerte, es más algunos plantean que mientras menos evolucionada es un alma, el tiempo que están desencarnados en planos sutiles es significativamente menor que aquellas que poseen una mayor evolución y conciencia. Por otra parte las almas evolucionadas podrían ya ellas de por sí escoger sus próximas vidas, con ayuda de algunas entidades guías sutiles o Maestros Espirituales, los cuales se ayudan al Plan Universal desde esos planos más sutiles de manifestación.

Otra cosa importante de considerar es que suponiendo que la teoría de la reencarnación sea cierta, ¿reencarnamos en cualquier cosa animada o inanimada, o solamente en seres humanos? La verdad es que algunos reencarnacionistas plantean, especialmente corrientes hinduistas antiguas, que es posible experimentar un retroceso en la evolución, y encarnar en un animal, insecto o vegetal. Pero por otro lado, están aquellos iniciados que plantean que si uno ha llegado a existir en este momento como ser humano en esta oleada creativa, no puede o difícilmente se puede volver atrás, en el peor de los casos el desarrollo se estanca, no avanza, pero no se puede perder lo que ya se ha adquirido.

Desde un punto de vista esotérico se postula que la creación proviene de un origen divino, y que desde ese momento, la finalidad de ella es justamente volver a ese origen, pero en conciencia, para lo cual se desenvuelve todo un plan de evolución del cual, evidentemente formamos parte. En esta creación se plantea que existen distintos niveles o estratos de existencia, que van desde los más densos e inconscientes, hasta los más sutiles y plenos de conciencia divina. La gran maravilla en esta oleada de evolución es que todo está en condiciones de mejorar y de ir acercándose a su origen, pero en total conciencia del camino recorrido. De esta manera se establecen "reinos", tales como el mineral, el vegetal, el animal, el humano y otros, que justamente son peldaños en esta escala evolutiva. Este camino de acercamiento al Origen tiene un solo sentido, y naturalmente aquella entidad que ya ha alcanzado cierto rango o desarrollo de conciencia es improbable que pueda devolverse a un rango anterior, eso sería totalmente ilógico, inoficioso e injusto; ya que si una entidad o ser ha logrado llegar hasta un peldaño de esta escalera es porque se lo ha ganado, su parte esencial ha comprendido las distintas lecciones que eran necesarias para llegar hasta aquí, y en esta oleada de creación, ya no se podrá volver atrás. Por esta razón es que al plantear la teoría del renacimiento o reencarnación se dice que es poco probable o imposible que un ser humano pueda reencarnar en un reino distinto y menos evolucionado que el que le corresponde, como podría ser el animal, el vegetal o el mineral. Sin embargo, es necesario tomar en cuenta que dentro de un escalón evolutivo o reino existen a su vez diferentes sub-divisiones, como por ejemplo una persona con retardo mental severo y el genio, pertenecen al mismo reino, al humano. Y en este último caso vale la pena preguntarse ¿se podrá volver o retroceder dentro de un mismo reino?

Pasando a otro aspecto de la teoría de le reencarnación, como el principal objetivo de un alma en encarnarse es el de aprender, hasta que el "curso" o "carrera" de "SER HUMANO" haya sido completada es aprender, naturalmente esto se hace a través de la experiencia y la evaluación de ella; por esta razón es que al parecer en cada uno de nosotros existe una parte en donde se guardan nuestras experiencias de la vida que estamos viviendo. Algunos rosacruces llaman a este punto "átomo simiente", y lo ubican en el corazón, pero no en la parte física, sino que más bien en la contraparte etérica e incluso astral de nuestro ser.


En este punto se archivan nuestras experiencias, o todos los aconteceres de nuestra vida, y al parecer después de la muerte física, se despliega a nuestra conciencia más clara y limpia, y de esta forma podemos ver y evaluar como ha sido nuestro aprendizaje frente a los acontecimientos de nuestra última vida, dependiendo de los resultados de esta evaluación, es que el alma en otros planos en donde existe una mayor claridad y está libre de los engaños e ilusiones del mundo material y de los apegos emocionales y mentales, decide que necesita aprender en su próxima vida y decide en donde encarnar. Este período de evaluación de la vida que se terminó, es lo que posteriormente los cristianos ortodoxos y para los no iniciados llamaron el "cielo", "el purgatorio" o "el infierno"; dependiendo solamente de la cantidad de errores cometidos, la rapidez para asimilarlos y la capacidad de conciencia.

En forma operativa podemos ayudarnos a pasar este trance de evaluación en la mejor forma posible desde este mismo momento y no necesariamente debemos esperar a estar muertos. Toda nuestra vida podemos ir preparándola para este momento y para que sea aprovechado en la mejor forma posible, no se transforme en un "infierno" o un prolongado "purgatorio", y rápidamente podamos seguir con nuestro curso de aprendizaje de "ser humano".

La mejor práctica sugerida para estos fines es la introspección evaluativa de nuestro actuar diario. Este ejercicio se ha realizado en forma prevalente por todas las escuelas de iniciación en la historia del planeta, es más aún es uno de los ejercicios, sino el más, importantes que aún existen para el desarrollo y crecimiento real.

Existen muchas maneras o formas de realizar estas prácticas, lo importante es decidirse a adquirir el hábito y realizar una de ellas de por vida, y trabajar con ellas. Yo he aprendido principalmente dos que se realizan en forma escrita y una tercera que se lleva a cabo sobre la base de las otras dos, pero en forma posterior.

La primera que sugiero se realice para ir consiguiendo el hábito es la "Retrospección", con el formato que ya hemos dado en otras ocasiones: Hora — Evento — Estado — Evaluación — Comentarios (si se consideran necesarios) — Puntaje (al trabajar sobre un aspecto a modificar). No entraré más en detalle sobre esto porque ya lo hemos considerado, y seguramente lo volveremos a ver como tal y en esa oportunidad lo desarrollaremos más in extenso.

Una vez que ya se haya hecho el hábito de realizar diariamente estos formatos de retrospección, digamos unos seis meses por lo menos, se puede ingresar a otro método escrito más libre, que es el "diario de vida", en donde diariamente en forma libre cada uno escribe sobre lo acontecido en el día y describe especialmente sus estados con respecto a los eventos, así como la evaluación que merece cada uno de ellos. Finalmente se cierra con una evaluación general de la jornada.

Finalmente una vez que se ha interiorizado bien la idea de la retrospección, especialmente como un concepto ligado de introspección y evaluación, podemos dar paso al tercer método, el cual nos acompañará de por vida, en el cual todo esto se realiza en forma mental, en el momento de irnos a dormir.

Al hacer estas retrospecciones bien hechas vamos abriendo y elevando nuestra conciencia, porque vamos cancelando el karma que pudimos ir almacenando durante el día, y por esta razón vamos adelantando para nuestro examen al terminar una vida, cuando en esa retrospección final nos muestren que cosas hicimos bien y que mal. Este es el mismo Concepto de arrepentimiento que ofrecen muchas religiones, como conocido es el caso para la mayoría de nosotros de la Iglesia Católica. Pero, ese arrepentimiento no sólo implica eso, sino que también una comprensión real de por qué estuvo mal hecho, ya que sólo así realmente la persona habrá aprendido la lección. 

Ejercicios para aclarar la conciencia y hacer recordar al alma reencarnaciones en vidas anteriores, también tienen relación con el ejercicio de la retrospección, porque si bien comenzamos regresando en nuestro interior por espacio de un día, poco a poco podemos ir ampliando este plazo, y de hecho lo ideal en una etapa más avanzada en los estudiantes de una Escuela de Iniciación, es que esta retrospección abarque toda su vida, ya que así se puede llegar nítidamente a los primeros años de nuestra vida, en donde se graban más sólidamente todas aquellas cosas que determinan nuestra forma de ser. Pero, una vez logrado esto satisfactoriamente, el estudiante ya entrenado en retroceder, puede comenzar a recordar con la mente o con el sentimiento acontecimientos de vidas anteriores.

Otro ejercicio que ayuda a recordar vidas pasadas, especialmente luego de haber adquirido hábito y habilidad en la retrospección, es el análisis de los sueños, ya que en estos el subconsciente se rebela a nosotros en un idioma simbólico, y nuestra relación con la parte trascendente de nuestro ser debe ser mediada en alguna forma por nuestro subconsciente. La meditación también es una práctica importante para lograr despertar recuerdos de vidas pasadas, desde el momento que permite una ampliación de conciencia, pero también presupone una habilidad de retroceder en el tiempo que se logra con la práctica de la retrospección.

La hipnosis puede aparecer como una práctica más fácil, desde el momento que no necesariamente se necesita haber trabajado previamente, ni haber adquirido ninguna habilidad, tan sólo se requeriría un operador eficiente; sin embargo, para mí tiene sus peligros y reparos, especialmente en lo referido a que todo el conocimiento extraído por hipnosis no nos servirá de mucho, porque no es algo obtenido por nuestra vivencia o experiencia de nuestro trabajo, al mismo tiempo surgirá la duda si lo manifestado a través de esta vía es verdadero o es una ilusión, a diferencia de la otra forma en que existe por el trabajo desarrollado una convicción y un conocimiento interno que es verdadero y que actuará como una valor de existencia irrefutable.

En este mismo plano caen aquellas personas que por diversos métodos (interpretación de aura, lectura de cartas u otros símbolos, astrología, etc.) ofrecen revelarnos nuestras vidas anteriores. Independiente de creer si es verdad o no lo que dicen, todo ello es algo ajeno, no forma parte nuestra, y si lo incorporamos debemos realizarlo a costa de una gran fe, con el consiguiente riesgo que haya un pequeño o un gran error.

Un iniciado sabe que no vale la pena discutir sí existe o no la vida después de la muerte, o si existen periodos de renacimiento; ya que él lo sabe por conocimiento directo logrado después de mucho trabajo y sacrificio, pero este tesoro que ha conquistado no puede dárselo a nadie, Cada uno lo debe ganar.

ALV