domingo, 27 de octubre de 2013

LOS SIETE RAYOS

A continuación un artículo publicado en la revista "El Teósofo", editada en Río Cuarto, Argentina, en el trimestre de julio a septiembre del año 1969 (Vol 90, Nº 10-12), publicacion autorizada oficialmente por el señor N. Sri Ram, Presidente Mundial de la Sociedad Teosófica con sede en Adyar, India.
Además del artículo aquí publicado y cuya autoría es de Clara M. Codd, también aparecen en este
número: Desde la Atalaya (mes de julio) por N. Sri Ram - Medicina esotérica por R. N.  Bhaskar - Desde la Atalaya (mes de agosto) por N. Sri Ram - Fraternidad y Libertad por Radha Burnier - La Gran Ilusión por I. K. Taimni - Los Tres Senderos en Uno por N. Sri Ram - El trabajo de los teósofos por el mundo.

Con respecto a este tema noto como importante considerar que existe bastante información sobre los "Siete Rayos", como las energías fundamentales que sustentan y "tiñen" toda la manifestación; y al leer más al respecto sobre lo que dicen otros autores, tales como Alice Bailey, Ernest Wood, Annie Besant. C. W. Leadbeater, Connie Méndez, José Trigueriño, Serval, representantes de movimientos relacionados con las enseñanzas de Saint Germain y un largo etcétera; nos daremos cuenta que las características de color, atributos, simbología con animales, minerales, vegetales, etc y relaciones con una Jerarquía Superior, celestial o angélica; no son constantes y regulares, y difieren unos de otros, de tal modo que sirva de introducción este breve artículo publicado ahora, pero no lo tomemos como algo enfático e irrebatible.

También hago notar que si bien esta es una enseñanza que tiene bastante arraigo en la tradición oriental, forma parte del Movimiento Teosófico, que desde el siglo XIX, especialmente intenta acercar este saber al Sendero de Iniciación Occidental, pretendiendo un efecto sincrético entre ambas tradiciones (oriental y occidental), y aunque a mi personalmente no me queda lo suficientemente claro si esto es positivo o efectivo, si es necesario reconocer que este movimiento ha ejercido una notable influencia en las escuelas de enseñanza iniciáticas tradicionales de occidente.

Finalmente debo dejar establecido que originalmente este artículo fue publicado sin ninguna lámina o ilustración, y las que aquí aparecen son puesta por mi, de acuerdo a un criterio estrictamente personal.

ALV


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Lo que sigue ha sido recogido a lo largo de muchos años. Probablemente muchos de los detalles son correctos, pero desearía aconsejar a mis lectores no aceptarlos por entero. Los ofrezco como un tema de interés y quizás especulativo.

Recuerdo cuando he oído hablar por primera vez de los Siete Rayos. Ha sido en Adyar hace más de sesenta años. La información había sido dada al Sr. Leadbeater por el Maestro D. K. y se dijo que era muy confidencial y que no se debía hablar de eso. Desde entonces ella ha sido difundida por todo el mundo. El Maestro K. H. menciona los Rayos en una de sus cartas al Sr. Sinnett:

“Nosotros clasificamos las minerales (también los demás reinos) de acuerdo a sus propiedades ocultas, es decir, de conformidad a la proporción relativa de los siete principios que ellos contienen... Desearía aconsejarle estudiar perfectamente las siete principios en el hombre, y de este modo clasificar los siete grandes clases de minerales que les corresponden. Por ejemplo, el grupo de los sedimentarios correspondería al compuesto (hablando químicamente) cuerpo del hombre o su primer principio; el orgánico al segundo (llamado por algunos tercero) principio o jiva, etc., etc. Es necesario ejercitar su propia intuición en esto”. (Cartas de los Mahatmas, p. 79).

Cuando oímos hablar por primera vez acerca de estos “rayos” o líneas de evolución, todos tratamos de descubrir a cuál de los particulares rayos correspondemos individualmente. Algunos pidieron a la Sra. Besant que se lo dijera. Ella respondió que era muy difícil saberlo antes de que la persona haya llegado a un punto avanzado del Sendero. Entonces, esto se muestra en el orden de situación de los colores en el aura del cuerpo causal. (La lámina que representa el aura de un Arhat en el libro “El Hombre Visible e Invisible” muestra la disposición correspondiente al Primer Rayo). Antes que esto resulte claro, es posible, dijo ella, obtener una buena idea estudiando los “defectos” de cada Rayo, porque ellos pueden enseñarnos más que sus virtudes. Por supuesto, tenemos en nosotros todos los rayos, aunque siempre hay uno principal y uno secundario que son predominantes, como la nota-clave y la sub-dominante en la escala musical.

También es necesario recordar que nuestro Ego inmortal comienza su evolución sobre un rayo, y no se separa de él hasta que pueda él mismo hacer la elección. En cada una de las encarnaciones nuestros principios restantes pueden ser de otros rayos distintos; y como algunos rayos son más simpáticos entre sí y otros menos afines, esto puede derivar en elementos contradictorios que suelen encontrarse en algunas personas. Recuerdo que la Sra. Alice Bailey me dijo que su Ego era del Segundo Rayo y la Personalidad del Primer Rayo. 

Cada Rayo no sólo corresponde a un principio de la Naturaleza sino que incorpora una cierta proporción de energía positiva y negativa, o masculina y femenina. También cada rayo, por turno, predomina o rige el mundo por largos períodos de tiempo. Durante los dos mil años últimos regía el Sexto Rayo. Bajo su influencia, floreció la gran religión de devoción, el Cristianismo. Su ápice fue durante la llamada “edad media” cuando vivieron los más grandes santos Cristianos y los hombres más inspirados. Actualmente su influencia decae y el reinado del Séptimo Rayo es el que comienza; el rayo ceremonial y del simbolismo.

Creo que el profeta Zacarías se refiere a los Siete Rayos cuando dice: “Aquellos Siete, son los ojos del Señor, que recorren por toda la tierra”. (4,10). Es posible cambiar el rayo fundamental, acentuando las cualidades del rayo deseado. Esto ha sido hecho por la Sra. Besant que era del Cuarto Rayo y cambió al Primero para seguir a su Maestro en su trabajo. El Sr. Leadbeater hizo otro tanto, cambiando del Quinto que mostró claramente en su extrema precisión y disposición de “hechos” al Segundo rayo para seguir al Maestro K.H.

Los Rayos rigen, también, el reino de los Devas y cada uno de ellos está presidido por un gran Arcángel. Yo sé los nombres de los Reyes Devas que rigen el Primero, Segundo y Séptimo, pero no tengo seguridad de los otros. Consideremos ahora cada Rayo por turno.



RAYO I

Este rayo corresponde al principio del Atma en el hombre y de la Naturaleza, y es la expresión de la voluntad y la decisión. Es curioso que tenga un ligero predominio de la fuerza negativa o “femenina” en la
Naturaleza. Su regente en la hueste Dévica es el Arcángel Michael, “que es como Dios”, el capitán de las huestes del Señor, la fortaleza o poder de Dios. Su símbolo es un círculo con un punto en el centro, su joya es el diamante; entre las plantas, el roble. El animal de este rayo no es conocido en realidad, pero la Sra. Besant pensaba que pudiera ser el toro sagrado de la India. Su inspiración es la gran religión de la India, el Hinduismo, y su método de curación es la voluntad. El planeta Marte le pertenece y probablemente el signo zodiacal, Aries. Si es Marte que predomina en su acción personal, hay tendencia a hacerse dramático; si es Aries, se vuelve más magnético.

Sus grandes cualidades son fortaleza, valor y perseverancia. Sus “faltas”, en los indesarrollados, son arrogancia, obstinación y tiranía. Por lo tanto las cualidades especiales que debiera desarrollar este rayo son paciencia, compasión y humildad.

RAYO II

Este rayo corresponde al principio de Buddhi. Es el rayo del Instructor Mundial, y también el rayo fundamental del Logos de nuestro sistema solar. Es el único rayo en el que están siempre equilibradas las
energías positivas y negativas. Su regente en el reino angélico es el Arcángel Gabriel, el “mensajero de Dios”, (comparad al Hermes Griego) el que dio el mensaje celestial a la Virgen María. Se lo representa frecuentemente portando un lirio en su mano, que es la flor de este rayo. También le pertenecen los árboles lima y tulsi de la India, del que se hacen rosarios. Su joya es el zafiro, y su símbolo es la cruz, que no es únicamente Cristiana, sino también pre Cristianos. El animal de este rayo es el elefante. Creo ver una ligera conexión entre la forma y contextura de la trompa del elefante y el pétalo del lirio arum.

Su nota-clave es amor-sabiduría y la religión que ha influenciado especialmente es el Budhismo, la fe que nunca ha perseguido. Sus virtudes especiales son la sabiduría intuicional desarrollada mediante el amor, un poder de perseverancia más bien que fortaleza, y una suave serenidad. Las personas del Segundo Rayo, poco desarrolladas tienden a ser rígidas, altivas e indolentes. Por lo tanto tienen que desarrollar compasión, energía y entendimiento. En su visión filosófica pueden ser sintéticos, analíticos, artísticos o filantrópicos. Su planeta es Mercurio, y creo que el signo es Libra.

RAYO III

Este rayo corresponde al principio del Manas Superior. Tiene un ligero predominio de la energía negativa o femenina, Su símbolo es el triángulo equilátero y su joya es la esmeralda. Los Rayos Primero y Segundo tienen algún aspecto distinto de los otros cinco. El Primer Rayo es regido por el futuro Manu de la Sexta Raza Raíz, el Segundo por el futuro Bodlhisattva. Los otros cinco permanecen bajo la supervisión del futuro Maha Chohan. Es un rayo de “amor” como son el Segundo y el Sexto. Todos los rayos tienen distintas maneras de amar.

La persona del Primer Rayo tiende a amar a pocos muy profundamente y es muy fiel en su amor. La del Segundo Rayo es más universal en sus afectos.

El animal perteneciente al Tercer Rayo es el ciervo. Cuando yo residía en “The Manor” en Australia,
he oído decir a C. W. Leadbeater que el vio incidentalmente que el ciervo era del tercer Rayo y también que la flor es la rosa. Creo ver una conexión entre los aterciopelados pétalos de la rosa y los dulces ojos del ciervo, como también entre la cornamenta de éste y las espinas de la rosa. La religión, bajo la influencia de este rayo, es la de Zoroastro y también la ciencia de la Astrología era practicada científicamente por los antiguos, probablemente para fines curativos. No sé cuál es el Arcángel de este rayo; tal vez sea el ángel Uriel, la “Luz de Dios”. Este rayo posee una amplia y lúcida manera de ver las cosas, y se destaca por su agradable comportamiento en palabras y hechos y por su aptitud para decir la palabra precisa en el preciso momento. Sus defectos son el orgullo y cinismo. Por lo tanto tiene que cultivar las virtudes de simpatía, devoción y exactitud. El planeta Neptuno se halla balo su influencia como también el signo Cáncer.

RAYO IV

Este rayo, situándose entre la más alta trinidad y la “inferior”, es el rayo del equilibrio y la armonía y por consiguiente de la belleza. Muchos artistas pertenecen a este rayo, y sus miembros son propensos a oscilar entre los extremos de la exaltación a los de la desesperanza. Su símbolo es el cuadrado y el compás de la Francmasonería, pues la Francmasonería data de tiempos muy antiguos, y la antigua religión de Egipto era una forma de él. Su joya es el jaspe o ágata, y el animal de este rayo es el gato tribal, notable por la gracia de sus movimientos, como puede verse en la familiar gatita y sus gatitos.

La gente de este rayo, a causa de su tendencia de oscilar de un extremo a otro, tiene gran vivacidad y coraje, y generalmente, un corazón muy afectuoso. Son buenos como autoridades (mandatarios) aunque tienden a la violencia y al dramatismo en la acción. Este rayo rige al planeta Júpiter y al signo Géminis aun cuando a mi parecer, Leo le corresponde más. Quizás el ángel Zadkiel, a quien la tradición atribuye haber detenido el brazo de Abraham cuando estaba por sacrificar a su propio hilo, es su ángel guardián. Las personas dramáticas de este rayo pueden ser buenos actores; los de mayor devoción suelen anhelar ser mayordomos, y los más autoritarios resultan espléndidos guerreros.

Sus defectos son turbulencia, ira y con frecuencia, pereza. Por lo tanto tendrían que cultivar auto-control, equilibrio y serenidad.

RAYO V

Este rayo es esencialmente mental, de un tipo muy analítico, de modo que muchos científicos se
hallan en él. Ellos procuran tratar con “hechos” y son exactos. Su acción mental puede ser de cuatro tipos: teórico, experimental, reverencial o espectacular. Su signo es la estrella de cinco puntas, signo eminentemente humano, y su joya es el topacio. Su propensión de reunir conocimientos detallados con exactitud y paciencia puede verse en todos los trabajos de Leadbeater, quien fue originariamente de este rayo. El ama y desea saber. 

Las personas desarrolladas de este rayo son justas, exactas e independientes; las menos desarrolladas son de mente estrecha, duros y envidiosos. Las virtudes que les corresponde cultivar son: amplitud mental, reverencia y clemencia.

Este rayo influencia al planeta Saturno. Quizás el ángel sea el Jofiel, el “gran árbol del conocimiento”.

RAYO VI

Este es un rayo popular porque ha inspirado tantos hombres santos, en especial a Cristianos. Pues la
religión Cristiana ha nacido bajo su auspicio. Tal vez haya sido el ángel Samuel del que se dice ha aparecido a nuestro Señor durante su agonía en el jardín de Getsemaní, para asistirlo. Su símbolo es la rosa y la cruz, y su joya es el rubí. Su cualidad dominante es devoción, pero también este rayo es de “amor”, pues la devoción no es lo mismo que amor. Devoción significa una intensa adhesión y lealtad a una persona, un ideal o un objeto. Cuando un devoto es tocado por el instinto dramático, puede ser un notable mártir. El espíritu de devoción puede tomar una de dos formas, sea dedicada a una Deidad, impersonalmente, o hacia una alta forma personal. El poeta Goethe cita estas dos formas de devoción, y también el señor Sri Krishna en el Gita.

El animal de este rayo puede ser claramente distinguido, es el perro, epítome de la devoción, aún hacia un dueño cruel. El planeta Venus es regido por este rayo y también el signo Tauro. Las cualidades de este rayo son reverencia, gentileza y sinceridad. Sus defectos son sectarismo, fanatismo y superstición. Las cualidades para ser cultivadas son tolerancia, abnegación y pureza. El reinado del Sexto Rayo puede haber sido responsable de la extrema devoción de tantos cristianos santos y su exaltación en todas las formas de pureza. Su método de curación es la plegaria, y su correspondencia es con el cuerpo y el plano astral.

RAYO VII

Se le denomina a veces el rayo ceremonial, y es el que viene a destacarse ahora. Corresponde a nuestro yo físico y al mundo físico. En realidad, su gente en general, es la que más aprecia el mundo físico. También se le llama del servicio ordenado, porque por su amor al simbolismo y a la acción ceremonial, atrae hacia nuestro nivel, energías de los mundos interiores, especialmente el auxilio de los Devas. Hay dos formas de mentalidad en este rayo: aquellos que se encantan con todas las formas de la simbología y otros que aman efectuar un trabajo mágico mediante palabras y acciones, que es el significado real de toda ceremonia ordenada. Su símbolo es la Svástica, girando hacia la derecha. La svástica de Hitler giraba de otro modo, que es un signo de magia negra, no de la blanca,

Su joya es la amatista, y su método de curación, alguno de los medios físicos, como drogas, masaje,
dieta, etc. Su ángel guardián es el Arcángel Rafael, el gran curador. Una persona sensitiva me contó que hallándose enferma en un hospital, vio una hueste de ángeles revolotear en torno de cada cama en la guardia, bendiciendo a sus ocupantes.

Las cualidades especiales de este rayo son: orden, armonía y gracia; sus defectos son: Ultra ortodoxia, presunción y ligereza (superficialidad). De manera que los que adolecen estos defectos, debieran cultivar la amabilidad, el sentido de unidad y el amor. El Séptimo Rayo tiene una ligera preponderancia de la energía negativa o femenina, y se halla especialmente ligado al Primer Rayo y estos dos pueden realizar fácilmente el trabajo de uno u otro de ellos. También el planeta Urano se halla en su influencia.

Clara M. Codd


domingo, 29 de septiembre de 2013

EL NOUS

A continuación un breve artículo difundido en una publicación llamada "Rosa-Cruz" Segunda época.
No 3., publicación que ella misma se definía como una "revista de temas Rosa-Cruz y afines", aparecida en la década de los 80 en el siglo XX, en Santiago de Chile. Lamentablemente sólo se publicaron 3 números de esta "revista", y no se explicó mayormente las razones por las cuales dejó de publicarse.
El contenido completa este número de la Revista es: Ciencia Rosacruz - El Nous - Maestros Rosacruces: Eliphas Levi - Buzón - Lous Claude de Saint Martin y el Rosacrucismo - El Akasha o la Memoria de la Naturaleza - El amor y su significado en el mundo - Los ciclos de la naturaleza. 



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Introducción

Este concepto es usado especialmente en las enseñanzas rosacruces, es más, en pocas partes lo he visto a excepción de dichas enseñanzas y alguna escuela filosófica griega presocrática. Incluso, dentro del conocimiento rosacruz es difícil llegar a documentarse sobre él, especialmente en los libros de divulgación masiva. Solamente en la instrucción de alto nivel de las distintas escuelas de orientación rosacruz se habla de este Nous 

Sin embargo, como muchos conceptos esotéricos, es posible descubrir que no es algo nuevo; simplemente en otros sistemas iniciáticos o esotéricos, e incluso dentro de los mismos pero en distintas épocas, los nombres que adopta son otros; no obstante, ser la misma idea. Gracias a esto es que podemos extendernos un poco más en un estudio comparativo de los distintos nombres que se le ha dado a la idea que existe tras el apelativo Nous. Recordemos que no importan los nombres ni las formas, sino que las ideas o el espíritu que las anima Solamente investigando y pensando de esta manera lograremos llegar a ser verdaderamente holísticos, un elemento fundamental más para la verdadera iniciación.

Habiendo aclarado estas ideas preliminares pasemos al pequeño estudio sobre el Nous.

 Concepto clásico del Nous

En la antigua Grecia, crisol de la filosofía, encontramos que Anaxágoras, (S.V a de C.) es el primer filósofo griego que afirma que en la formación y marcha del mundo interviene una razón o inteligencia soberana.
Anaxágoras enseñaba que el universo estaba formado por una infinita pluralidad de elementos simples que, al reunirse, forman las cosas y los seres; y al separarse provocan la destrucción de las cosas y la muerte de los seres. Estos elementos, que perfectamente pueden configurar una aproximación al moderno átomo, no se reunían o separaban al azar, ni producto de un destino fatal, ni se regían por leyes propias; sino que obedecen a una Razón o Inteligencia Superior que llamó NOUS, que los mueve, organiza o separa Es una especie de Mente Cósmica que ordena, organiza y estructura todo de acuerdo a su concepción supraconsciente de la Creación.

Posteriormente otros filósofos griegos, más o menos contemporáneos, como son: Demócrito, Tales, Anaximandro, etc.; continúan proclamando, con distintas variantes, la existencia de partículas indivisibles que conforman todas las cosas. Sin embargo, la unión y organización de dichas partículas la plantean como producto de un mecanicismo, es decir, no reconocen necesariamente que exista una inteligencia superior gobernándolas. Posteriormente, Platón y Aristóteles retoman la idea de una Divinidad o influencia superior detrás de la existencia de todas las cosas. No obstante, el término Nous para designar a esa Inteligencia Superior no lo he vuelto a encontrar, sino hasta mucho tiempo después en un manuscrito que sería bastante esotérico y, por lo tanto, no estaría en conocimiento del grueso público e incluso de la gente académica tanto de la época, como actualmente. 

Este escrito al cual me refiero es el denominado:

Manuscrito de Nodín  

Dicho manuscrito habría sido escrito por un iniciado rosacruz llamado Johan de Mandeville, en Lyons, Francia, en el año 1876. Según este escrito, una verdad que se ha mantenido por centurias en el secreto de las Escuelas de Iniciación, es el hecho de que el Cosmos está regido por una fuerza dual o binaria que lo infunde completamente, y que determina la estructura y el dinamismo del Universo en todas sus manifestaciones. Esta fuerza dual es llamada “nous”, y actúa en forma inteligente, ya que proviene directamente del Creador o Dios, aquella Entidad Suprema que permanece velada más allá de nuestro entendimiento y de toda la Creación en sí, pero que corresponde a la fuente original de todo. 

El nous es una fuerza dual, pero para poder manifestarse finalmente en la materia creada, debe aparecer un tercer elemento, producto de la acción conjunta Por lo tanto, el nous manifestado en la creación consta de tres elementos, los que en conjunto crean un cuarto elemento, y de esta forma trascienden hasta la materia.



El NOUS de acuerdo a su naturaleza posee un aspecto infinito, indefinido, ilimitado, y por lo tanto positivo; y otro de carácter finito, definido, limitado, llamado el polo negativo. El primer aspecto se le puede llamar también Fuerza vital y está íntimamente relacionado con la vida en todas las formas; el segundo aspecto pueda llevar por nombre también Espíritu, y está asociado con la materia Estos dos aspectos se interrelacionan a través de todo el Cosmos, conformando un tercer aspecto producto de su interacción, que se simboliza con el triángulo equilátero, representante simbólico de la manifestación perfecta; ahora bien este triángulo trasciende a la tercera dimensión en un punto sobre él, produciendo finalmente la manifestación material.



El NOUS es de carácter vibratorio, infunde todo el Universo, y obedece a una Inteligencia Superior. En realidad el proviene del Punto Supremo y único desde el cual surge toda la Creación, pero que se mantiene ausente: Dios. Él es la herramienta dual inteligente, de la cual se vale Dios para iniciar y sustentar la Creación.

El NOUS en sus dos aspectos, positivo y negativo, se expresa en todo el Universo en sus distintos planos. De esta forma tenemos que, cósmicamente, el Sol corresponde a la fuerza o energía positiva y la Tierra a la negativa; a nivel atómico la polaridad está dada por las valencias electromagnéticas expresadas en las sub-partículas atómicas, tales como el protón y el electrón; a nivel etérico, también tenemos la relación polar de las corrientes magnéticas y eléctricas, representadas por el cátodo y el ánodo; a nivel emocional existen fuerzas o energías que generalmente se polarizan, bastante claro resulta ser el ejemplo del amor-· odio, altruismo-egoísmo, humildad-orgullo, etc,

Otras denominaciones.

El NOUS ha recibido distintos nombres y menciones s través de la historia del esoterismo, pero la idea es la misma; a partir de ésta es que la ciencia tradicional ha rescatado o descubierto modernos y avanzados postulados, tales como la Teoría de la Relatividad.

A nivel macrocósmico, todo el Universo está estructurado en base a dos principios opuestos y complementarios, que dan origen a todas las cosas. Al respecto Dion Fortune[1] explica esto como dos dualidades primarias, que llama; “espacio”‛ y “movimiento”, las que se constituyen en dos formaciones primigenias llamadas respectivamente: Anillo-Caos y Anillo-Cosmos. Sobre la base de estas dos formaciones cósmicas e inconmensurables surge todo el universo, ambas están en constante oposición y producto de este roce constante es que surge la Creación. Ahora bien, estas dos grandes formaciones arquetípicas emergen de una sola Entidad, que está más allá de nuestra comprensión, y a la que la autora denomina “Ello”. A partir de aquí se producen dioses, sistemas, mundos, seres, etc. 

Está claro que en este concepto cosmogónico dado por Dion Fortune, encontramos una vez más el nous expresado en su dualidad, y e| Anillo-Cosmos o movimiento corresponde a su aspecto positivo o Fuerza vital en su forma más arquetípica; el Anillo-Caos, espacio o inercia corresponde a la forma más superior y sutil del elemento negativo o Espíritu.




Dentro de las enseñanzas rosacruces también se habla del Alma del Mundo y corresponde a la manifestación primigenia del Absoluto o Causa Eterna, y no es más que otro nombre pare el nous De acuerdo a esta enseñanza: esta Alma del Mundo o Anima Mundi es de carácter bisexual, que lleva en sí los atributos masculinos y femeninos, por ello es un Andrógino Universal. A partir de esta Alma Universal se desligan y crean todos los matices sexuales o polares de las cosas en la existencia del Universo.

Otra manera en que se designa a esta Entidad Universal es con el acápite de Luz Astral, o bien corresponde por lo menos a una parte de Él.  Esta Luz Astral está constituida de dos elementos polares que producen un tercero, el polo positivo llamado OD, el negativo llamado OB, los cuales producen al neutro o el equilibrio, que es otra cosa que la misma luz: AUR. Este tercer elemento como producto de la interacción constante de los otros dos, es la llamada Luz Astral que infunde todo lo creado y le anima de acuerdo a sus características de conformación.

La filosofía platónica y posteriormente los neoplatónicos, asumen que existe una entidad divina y superior a la cual crea y delega la creación y funcionamiento del Universo. De esta  forma ÉI, el Innombrable, la Causa Eterna, EI No Conocido, se mantiene tras el velo del misterio de la Creación, aunque todo haya salido de Él. Esta entidad delegada de la Creación, la que a su vez establece las Leyes Universales, sobra la que funcionará el Universo, es el Demiurgo. Esta es una concepción, e incluso se le da un nombre, y al parecer en cierta forma goza de cierta independencia, aunque aparente, ya que tarde o temprano todo proviene y debe volver a la Fuente Primaria: DIOS.

La Gnosis cree en la existencia de grandes jerarquías celestiales, que ayudan y cooperan con Dios: son los llamados EONES. EI Martinismo sustenta su enseñanza en la existencia de una Cadena de MAESTROS IDOS, que   actuarían como mediadores entre los planos divinos y los humanos. La Iglesia Católica, tiene fe y cree firmemente en la existencia de una gran jerarquía constituida por diversas entidades, entre las cuales se encuentran los santos, los ángeles, los arcángeles, etc.

En la Cábala encontremos la idea de la polaridad en una forma bastante abstracta, pero que desarrolla grandemente la visión y percepción interior, al ir comprendiéndola. Según la Cábala, tal cual se expresa en el símbolo compuesto llamado el ÁRBOL DE LA VIDA, el rayo de la creación tiene un sentido y una dirección, y surge de una fuente Única, la cual se mantiene prácticamente en la incógnita, pero se vislumbra apenas para comenzar la Creación. Este asomo a la manifestación es Kether (la Corona) el cual para poder inicializar el proceso de creación debe salir de su reposo e inmutabilidad, y por ello forma inmediatamente lose pares de opuestos: Kjockmah (Sabiduría) y Binah (Entendimiento); los que se interrelacionan en distintas formas y con distintos niveles de conciencia hasta llegar a la máxima concretización: Malkuth (el Reino). 

Conclusiones

Con el nombre de NOUS hacemos referencia a la Fuerza que mueva y estructura el Universo, fuerza bipolar, que al interactuar, produce los elementos necesarios para que exista la creación. Este nous no es de acción mecanicista sino que conforma una Entidad Inteligente, que infunde absolutamente toda la manifestación, dado su carácter vibratorio.

El nombre con que se le ha llamado es variadísimo, así como son muy variadas las formas en cómo se le ha representado o imaginado a través de la historia por las distintas Escuelas de iniciación, líneas religiosas, filosóficas y científicas. De esta forma encontramos representaciones abstractas, como es el caso de la Cábala, en la cual solamente se habla de la complementariedad de dos fuerzas opuestas, así como del Andrógino Universal; también los rosacruces plantean una inteligencia abstracta que actúa en base de sus polaridades. Por otra parte otras Escuelas han tratado de representar este NOUS a través de una personificación de una o varias entidades, tal es el caso del Demiurgo, los Eones, o los distintos dioses que se dan en los panteones politeístas. 

Lo importante a consignar aquí es que cuando se invoca: “nous, nous la voluptuosidad…”, se refiere justamente a aquella Fuerza Inteligente, cualquiera sea su representación, que infunde todo el Universo, le da forma y vida. Sin embargo, debe quedar claro que no es Dios, sino que es una creación o emanación de Él. Dios permanece inmutable detrás del velo de la Creación, y toda ella deberá volver finalmente a Él, ya que realmente Él es la única realidad y la única Causa.
 



[1] Véase la obra “La Doctrina Cósmica” de Dion Fortune.