sábado, 30 de mayo de 2015

EL GOBIERNO DE SÍ



Cada ser humano aspira a tomar sus propias decisiones y dirigir su destino. Sin embargo en la mayoría de las personas esto no ocurre y predomina en ellas un condicionamiento determinado, al cual se obedece automáticamente sin discernir si es bueno o malo. Se actúa por presión del medio, porque nuestros padres nos inculcaron alguna idea o por la identificación con algún ídolo. Lo real es que no somos nosotros mismos los que decidimos nuestros destinos, no tenemos un gobierno de nosotros. Con mucha comodidad nos dejamos gobernar y aún con nuestro consentimiento; lo cual as peor.
Todo ser humano debe gobernarse a sí mismo; para esto es necesario saber cómo hacerlo. Existen técnicas y métodos sencillos y fáciles de poner en práctica para lograr al dominio de sí.
En toda la naturaleza encontramos cuatro principios fundamentales que rigen todo el universo, la comprensión y al manejo de ellos permiten al ser humano iniciar un dominio de sí. Estos son el principio activo, el pasivo, el neutro y al de transición, ellos se pueden comprender de la siguiente forma; cuando Ud. se encuentre frente a una dificultad usa los principios así:
PRINCIPIO ACTIVO: Este tiene relación con los “pro” de las cosas, las ventajas, lo positivo, lo bueno. Representa la tesis. Lo que es favorable.
PRINCIPIO PASIVO: Este representa los “contra”, las desventajas, lo negativo, lo malo. Representa la antítesis .Lo que es desfavorable.
PRINCIPIO NEUTRO: Representa el análisis, la duda, la separación de los principios anteriores.
PRINCIPIO DE TRANSICIÓN: Representa la síntesis, la conciliación, la unificación de ideas, el equilibrio.
Estas características deban tenerse siempre en cuenta cuando deseamos analizar con profundidad algún problema; este debe ser enfocado con los cuatro principios; presentar el problema, poner en duda, cuestionarlo; es decir actuar de neutro. Luego buscar lo positivo del problema, lo bueno. En seguida ver lo negativo, lo malo. Para finalmente sacar una conclusión conciliando y sintetizando. Con estos elementos podemos ir transformándonos en gobernantes de nosotros mismos, de lo contrario alguien nos gobernará.
Los cuatro principios se puedan observar en las etapas del desarrollo humano; en la infancia se afirma casi todo, representa  al positivo. En la adolescencia se produce una rebeldía, se niega todo, es el negativo. La adultez representa la duda, el análisis y tiene relación con el principio neutro. Finalmente,  la madurez representa la conciliación, la síntesis y el principio de transición.
Debemos adquirir una nueva personalidad al conocer otros puntos de vista; al analizar mejor las cosas. Debemos programarnos para la colaboración y no la competencia. Esta programación fue adquirida cuando aún no teníamos poder de discernir.
La clave del gobierno de si está en cada uno de los seres humanos, todos tenemos que comprender el verdadero sentido de la vida, para luego orientarla en esa dirección. Existe algo dentro da nosotros que ese trascendente y superior a la materia, sin embargo, nos apegamos a ella y caemos en la trampa de la sociedad, la cual nos encadena y condiciona. Somos incapaces de aprovechar les avances de la tecnología y los descubrimientos científicos en beneficio de todos y en la mayoría de los casos los empleamos para nuestra propia destrucción.
Todo ser humano que toma consciencia de sí, inicia el dominio de sí. Es como nacer de nuevo, tenemos el derecho y el deber de expresar el alma viviente que somos, para lo cual es necesario conocer nuestro cuerpo físico y perfeccionarlo para que sea un buen canal de expresión de lo más sutil.
Un gran paso para el dominio de sí es conocerse. La persona no consciente de sí es esclava de su pasado, el cual ocupa su mente en circunstancia que lo único que existe es el presente. Todas las personas poseen un tremendo potencial; pero no lo reconocen o no saben cómo usarlo. Sin embargo, podemos adquirir lo que nos falta:
SOLAMENTE TENEMOS QUE APRENDER CÓMO Y ACTUAR
Tenor consciencia de sí no es sólo conocer el cuerpo, las emociones y la mente. Esto es la personalidad, es le externo, la cáscara. Significa también ser consciente que se es un alma viviente. Debemos destruir la ilusión que el cuerpo, las emociones y la mente son la vida. Somos algo más superior que eso. Nuestra personalidad acumula información en forma desordenada. Durante toda la vida ha sido condicionado por los padres, abuelos, tíos, profesores, distintos representantes de autoridad. Cuando niño nada se discrimina, no hay elementos de juicio y se aceptan pensamientos incluso contradictorios. Todo lo que percibimos queda registrado en el subconsciente, se recibe un conjunto de normas sin un plan armónico, cada adulto nos dice lo que cree justo, pero sin ponerse de acuerdo entre sí. El ser humano está hecho a pedazos y retazos. Cada condicionamiento pudiera ser positive, esto sería válido; pero están incorporados en nuestra mente sin armonía. Por todo esto los seres humanos no tienen dominio de sí y no pueden regir sus propios destinos. Todos estos condicionamientos son adquiridos y por lo tanto pueden cambiarse. Un trabajo consciente los cambia rápidamente. La ciencia y la tecnología pueden devorar al nombre sino actúa con sabiduría.
Sugerencias prácticas.
1.                 Reflexionar sobre la idea de que no solo somos personalidad, sino que también dentro de nosotros existe algo superior que hay que conocer y que es nuestra esencia o individualidad.
2.                 Trabajar con “slogans” para conducir nuestra voluntad hacia lo más elevado de nuestro ser, lo que nos puede llevar al éxito en el gobierno de sí.
3.                 Evaluar permanentemente nuestros errores y nuestros logros objetivamente.
4.                 Asimilar todo lo positivo del medio y desechar lo negativo.
ALV

viernes, 17 de abril de 2015

CONSTRUYENDO LA FE Y LA ESPERANZA

El artículo que transcribo en esta ocasión apareció en una publicación llamada "Holograma", específicamente en el número 9. Esta revista era editada por la "Frtarnidad de los Servidores de la Nueva Era", entidad iniciática que tuvo su quehacer y acción en Santiago de Chile, en los últimos decenios del siglo XX.

El tema en cuestión, me parece de importancia y vigencia constantes, independiente del tiempo que se trate. Y Aunque podamos estar de acuerdo o no con su plantemiento, siempre será bueno que saquemos nuestras propias conclusiones sobre ello.

En esta publicación, además del artículo aquí expuesto, también aparecía:
  • Como tener buenos amigos.
  • Los engaños de los grupos espirituales
  • Aprendiendo a cambiar. 
Espero que en algo sirva lo que publico, disfruten.

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Fe. Esperanza y Caridad son las tres virtudes o gracias fundamentales del Cristianismo. De aquí se puede deducir la importancia de la fe y esperanza para el ser humano y su vida interna o superior.
“La fe mueve montañas” y “la esperanza es lo último que se pierde”, son dos de los dichos populares más usados corrientemente y que encierran grandes verdades que no todos comprenden, porque si así lo hicieran la vida se mostraría totalmente distinta a como lo hace en la actualidad.
Ambas son virtudes del alma, es decir, virtudes superiores de nuestro ser. Teológicamente se plantea que son la proyección de la Gracia Divina sobre nuestra alma, las cuales luchan por expresar correctamente en los planos de la personalidad.
Podríamos definir a la fe como la virtud superior que implica la certeza o convicción de lo que no se ve. Es creer firmemente en algo de corte superior o divino. Por otro lado, la Esperanza es aquella virtud que permite reconfortar a nuestra alma esperando la venida de algo verdadero y sustancial a nuestra alma.
La fe cree firmemente y la esperanza permite a la persona esperar pacientemente algo mejor. La fe es la fuerza que nos impulsa a avanzar y dirigirnos hacia lo superior y de esta forma ser cada vez mejores. Y la esperanza es la fuerza que hace que podamos soportar pacientemente y sin  alterarnos con las cosas cotidianas que nos alejan de nuestra verdadera esencia, en el conocimiento que ya llegará la oportunidad de trascender esta realidad fútil e insubstancial.
Como se puede ver la una no puede ir sin la otra, una -la esperanza- sirve de trampolín para que aparezca la fe. No podemos cimentar una fe real y maciza sin tener esperanza. Y sin esperanza la vida se vuelve un infierno, en el sentido que no tiene objetivos reales o superiores. Por otro lado no sacamos nada con tener esperanza, si es que no vamos desarrollando la fe consecuentemente con esto.
La esperanza nos da la oportunidad de vislumbrar el futuro y la fe de alcanzar ese destino.
Estos dos conceptos están desarrollados en la decimoséptima lámina del libro de Thoth (el Tarot). Esta lámina o arcano se llama “La Estrella” y a grandes rasgos podemos describirla del siguiente modo: En primer plano encentramos una joven mujer desnuda que se encuentra sacando agua de un manantial y por otro lado está regando, con esa agua la tierra, la cual es bastante árida, pero se puede observar que crece y brota una planta que luce una hermosa rosa sobre la cual se posa una mariposa. Sobre la joven encentramos una estrella de ocho puntas que alumbra el paraje y a la joven, junto a otras siete estrellas menores.

A grandes rasgos, la interpretación de la simbología entregada en este arcano es de la siguiente forma: La región árida nos indica la futilidad e infertilidad que puede llegar a tener la vida cotidiana cuando se enmarca en objetivos intrascendentes y materialistas. Sin embargo, la mujer desnuda (bella e inocente) riega una planta en este árido paraje. Su perseverancia basada en la esperanza de algo superior logra hacer florecer una rosa. Esta representa lo superior que aparece gracias a esa esperanza, sobre la cual se posa una mariposa simbolizando la psiquis superior, la cual nos lleva finalmente en raudo y bello vuelo hacia un mundo distinto y superior.
Es importante destacar que en este páramo aparentemente árido y desconsolador, la joven haya podido hacer florecer una bella flor. Esto es indicativo de lo que se puede hacer con la esperanza y con fe. La mayoría de las personas en un ambiente así se desconsuelan pensando que nunca podrán embellecerlo o hacerlo fecundo. La esperanza tiene que ver con ser pacientes con las leyes del destino (karma) y la fe con la convicción de que alguna vez podremos dirigirlas.
La estrella es una clara alusión a la esperanza surgida de la luz del astro. También podemos asociarla a la estrella de Belén, la que guio a los Reyes Magos, indicando el nacimiento de la esperanza para el mundo.
Es interesante ver que la esperanza va firmemente unida a la perseverancia. De hecho la una genera la otra. Y cuando surge la fe, las otras dos son elementos que la acompañan irremisiblemente.
Pero vemos cual es esta verdadera fe y esperanza del ser humano. Desde el momento que todo ser humano posee algo divino, algo que emanó del Padre Celestial que le dio origen, surge inevitablemente: la esperanza, y posteriormente la convicción cierta (fe) de actualizar y expresar aquello en cada uno de nosotros.

Cómo desarrollar la fe y la esperanza en cada uno.
La verdadera fe es una fuerza superior que está basada en el conocimiento. La fe ciega sólo nos puede llevar al fanatismo, el cual es una lacra que nos impide descubrir nuestra esencia superior. Por lo tanto para poder preparar el camino para el crecimiento de una fe superior es necesario aumentar el conocimiento de nosotros y del mundo que nos rodea.
El conocimiento de sí se puede dar solamente a través de una autoobservación constante durante toda la vida. Para esto existen diversas técnicas que han sido reseñadas y lo seguirán siendo al interior de la Escuelas de Iniciación y desarrollo personal. Técnicas tales como retrospección, introspección, flujograma, y muchas otras más.
Al mismo tiempo iremos conociendo y descubriendo el tremendo potencial oculto que existe en cada uno de nosotros, lo que nos dará una gran confianza.
Por otro lado, el conocimiento del mundo que nos rodea nos confirmará cada vez más la idea de que estamos insertos en un Universo en el cual nada existe al azar y todo cumple una finalidad.
La verdadera fe debe estar basada en el conocimiento del mundo interno y externo, pero va más allá de este conocimiento y llega un momento en que podemos confiar plenamente en cosas que están sobre la comprobación de la observación, experimentación o análisis científico.
Cada vez que anochece sabemos que posteriormente amanecerá. Al mismo tiempo ciframos nuestras esperanzas en que este día será mejor que el anterior. Esa esperanza surge de algo real, no es una ilusión desde el momento que estamos trabajando con nosotros mismos y en algún momento se comenzará a evidenciar el cambio, solamente hay que esperar.
La vida se da en un contexto de acontecimientos cíclicos. En todo existen malos y buenos momentos que se van alternando. El día da paso a la noche y viceversa, la enfermedad a la salud, el auge a la caída, etc. La esperanza debe ser cimentada en el conocimiento de esta Ley Universal. De tal forma que cada vez que estemos mal o las cosas están saliendo mal, debemos recordar esta ley de los ritmos y de los ciclos, y recordar que pronto estaremos bien. Esto no implica conformismo con las situaciones negativas que podamos atravesar, sino que simplemente tener una esperanza de salir de eso basados en algo que es una Ley Universal.
“Por muy oscura que esté la noche sabemos que pronto saldrá el sol.”

La desesperanza es el mayor flagelo que puede azotar a una persona, significa renunciar a la condición superior y maravillosa que cada uno de nosotros es en esencia. Todas las mañanas deberíamos tratar de comunicarnos con lo superior (Dios), cualquiera sea la idea o culto que tengamos frente a Él y posteriormente contar o hacer un recuento de las bendiciones recibidas, es decir, que cosas buenas me han sucedido en la vida y con la actitud positiva que esto dará a nuestra mente, salir a enfrentarse al mundo que nos rodea. La esperanza es la fuerza que nos motivará a seguir luchando aun cuando aparentemente todo esté negativo, porque sabemos que  pronto todo cambiará.
Prometeo

sábado, 7 de febrero de 2015

LA GNOSIS

Lo que a continuación se publica corresponde a un breve escrito que sirvió de contexto para una instrucción realizada hace un par de años, en el "Círculo Martinista Nabusar", en la Serena.

Es necesario informar que dicho Círculo, corresponde a la antesala de la Orden Martinista, y por lo tanto toda persona con serios intereses de desarrollo espiritual puede asistir, previo contacto telefónico o personal.

Luego de esta instancia -Círculo-, dependiendo de la seriedad de intenciones y compromiso, se invita a la persona, para participar de la Orden Martinista, propiamente tal (en el Cenit de La Serena), al interior de un Grupo Martinista.

Este breve texto es una muy general introducción histórica de lo que la Gnosis representa.

La imagen que acompaña a esta breve presentación, correponde al "Ouroboros", representación alegórica y simbólica esencialmente gnóstica, que representa, entre otras cosas, la eternidad cíclica, en la cual se baten constantemente los principios del bien y del mal.

Que lo disfruten y esperamos que sea de utilidad. 

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El término Gnosis es una voz griega que significa conocimiento o razón superior, por lo que este vocablo se aplica a aquellas  personas o grupos que intentan desarrollar internamente esta razón superior como sinónimo de iluminación o de contacto directo con la divinidad. De tal manera que encontraremos bajo la denominación de gnóstico a todo camino o vía de desarrollo que  se fundamenta en un contacto o iluminación directa con el Conocimiento Divino, por ello es que muchas escuelas de desarrollo iniciático a través de los tiempos pueden entrar en esta clasificación.
Sin embargo, bajo este término, histórica y tradicionalmente, se agrupa a una cierta  cantidad de líneas o escuelas de desarrollo espiritual e iniciático, las cuales surgieron especialmente al comienzo de la era cristiana, además de otras, como los cátaros, como nítidos herederos de estas enseñanzas en plena Edad Media. No obstante, siempre es importante considerar que el término gnóstico, tal cual hemos observado previamente, puede aplicarse universalmente a todo aquel camino de iluminación o contacto directo con el Conocimiento Divino. Por ello no es de extrañar que actualmente existan muchos grupos o personas que se aboguen ser los auténticos depositarios de toda esta línea de desarrollo espiritual; pero si lo analizáramos seriamente muchas sino todas las líneas que estimulan el crecimiento interno y la trascendencia a un saber divino, son en rigor gnósticos. Pero también es importante recordar, y especialmente cuando se refiere al campo de desarrollo espiritual de la humanidad, el viejo refrán que dice: no todo lo que brilla es oro.
De esta manera, el reconocimiento de Dios, de Sus relaciones con el mundo y la vida religiosa, fue llamado Gnosis. La Gnosis, a principio de la Era Cristiana, se había extendido a través de Judea, Siria y Egipto; conformando un heterodoxo conjunto de grupos, sectas o escuelas, que pudieron o no haber tenido ascendencia cristiana en sus enseñanzas; es más el gnosticismo se encuentra conformado por elementos budistas, indostanos, chinos, persas y caldeos, así como griegos, judíos y egipcios. Todos estos componentes tomaron cuerpo de doctrina en Palestina y Siria, durante el período que va entre un siglo antes de Cristo y tres siglos posteriores al inicio de la era cristiana.
La gran variedad de grupos y/o sectas gnósticas que aparecen en los albores de la era cristiana dificulta tener un panorama histórico claro de la situación cronológica de éstas, y más aún si se debe expresar en unas pocas líneas. Es importante considerar que se podría dividir todo este conjunto de grupos en cuatro troncos principales, a saber:
1) El tronco palestino o primitivo con su fundador Simón el Mago, Cerinthé y Menandro. El primero fue instruido en Samaria, cuna del sincretismo.
2) El tronco sirio, con sus representantes o líderes Bardesanes de Edessa y Saturnino. Este grupo surge especialmente bajo el reinado de Marco Aurelio, hacia fines del siglo 161 D. de C.
3) El grupo o tronco egipcio estaba representado principalmente por Basílides, originario de Siria.
4) Finalmente el tronco Esporádico, cuyo principal representante era Carpócrates, liderando la secta de los Carpocracianos,  nacidos en Alejandría. Contemporáneamente encontramos a Valentín, quien fundó una escuela de gnosticismo cristiano bajo los mismos fundamentos de Basílides. Finalmente tenemos el grupo Asiático con Cedrón en Siria y Mario (Marión) en Asia Menor.
Junto a estos grupos bases en el advenimiento de la filosofía gnóstica, también pueden citarse a muchos otros grupos, definiendo el panorama como muy variado y pleno de sincretismo. De esta forma, además de los ya mencionados, podemos indicar a los Clementinos, los Ofitas, los Naasenos, los Nazaries, los Mandeos, los Setianos, los Barbelo-gnósticos, y un gran etcétera. Es importante considerar que lo que actualmente constituye la doctrina base y fundamental del cristianismo, en sus formas originarias: Iglesia Católica e  Iglesia Ortodoxa, tuvieron su origen en sectas denominadas en su momento “gnósticas”, tanto en el cercano y medio oriente, como en Europa; las que finalmente pudieron evolucionar y transformarse en poderosas religiones que pasaron a formar la base religiosa para el Imperio Romano, tanto de occidente como de oriente;  por ello no es de extrañar que en estas Iglesias “madres” del cristianismo existan muchos planteamientos que también encontramos en las ideas conocidas como gnósticas propiamente tal. Respecto a esto se podría plantear que el llamado “Cristianismo Esotérico” se fundamenta en estas ideas y conceptos gnósticos, lo que se desconoce por parte de la gran mayoría de los fieles o adherentes a esas formas religiosas.
Históricamente, también es importante hacer mención, de los 13 libros o códices encontrados en Nag Hammadi, Egipto, en al año 1945. Si bien es cierto, estos escritos se han asociado especialmente con el grupo denominados "Esenios", éste a su vez  correspondía a una secta gnóstica protocristiana. La traducción de estos pergaminos le ha permitido a la historia tradicional y sus estudiosos conocer la realidad de los gnósticos en los albores de la era cristiana; conocimiento que en lo sustancial se ha transmitido en los reservados círculos iniciáticos, desde aquellos mismos momentos, esta cadena no se ha perdido en ningún momento.

Finalmente, siempre en el contexto histórico, no puedo dejar de mencionar la importancia que tuvieron los Cátaros, con respecto al movimiento gnóstico en la historia de la humanidad.
Comienza la aventura de Los Cátaros con el nacimiento de Mani, hacia el segundo siglo después de Cristo en Babilonia. Este personaje habría sido un iniciado dentro de alguna de las escuelas gnósticas cristianas, y de hecho la historia cuenta que fue ordenado en el sacerdocio. Pero finalmente creó su propia línea iniciática, o como la historia tradicional comenta: su propia religión; la que fue conocida como Maniqueísmo. Esta nueva forma de ver la realidad basa su doctrina en el viejo principio de los Magos persas (zoroastrismo) del Bien oponiéndose al Mal, y de su lucha eterna y sin cuartel. Esta forma religiosa proliferó rápidamente, y tuvo gran aceptación especialmente hacia el seno del gnosticismo.
Entre los movimientos más íntimamente relacionados con el maniqueísmo encontramos al catarismo, que encuentra su plenitud entre los siglos XI al XIII en Francia, específicamente en el país de Oc u Occitania, situado en el sur de Francia y limítrofe con España.    
El nombre de Cátaros proviene del griego katharoi, que es como se autodenominaban, y significa puros. Alcanzaron tal influencia en las costumbres y realidad de toda esta región que finalmente provocó la reacción de la Iglesia Católica, cuya influencia geográfica los circundaba, por lo que fueron víctimas  y formaron parte de la cruel y despiadada acción de inquisición. 
Frente a la gran heterogenia de las sectas y grupos gnósticos, deberemos entregar una sinopsis bastante general de sus doctrinas y enseñanzas, aunque existen cosas fundamentales que son comunes a todas y que han permitido agruparlos en esta clasificación. 
El método de los gnósticos es la alegoría mística; es decir, una representación de una visión o iluminación incomunicable. La única forma que tenían los gnósticos que habían alcanzado esa ansiada gnosis, aunque hubiera sido sólo por breves instantes, para darla a conocer a aquellos que aún no lo habían logrado, pero que estaban en preparación para ello era expresar lo experimentado por un cuadro representativo, que en alguna medida expresara aquello inconfesable. Para estos fines de transmisión de lo incomunicable recurrían a los ritos y ceremonias, tal cual lo realizan la mayoría de Escuelas de desarrollo trascendente, es la herencia de las Escuelas de los Misterios. 
En cuanto a los ritos y  ceremonias  mencionaré principalmente aquellas que se daban en los grupos gnósticos de tendencia cristiana, aunque si bien éstos a su vez los adaptaron de aquellos provenientes de la cadena iniciática que data de muchos antes del advenimiento de Jesús el Cristo.

Existían cinco clases de misterios, a los cuales se accedía a través de distintas ceremonias o ritos de iniciación, a saber:
El Misterio Bautismal, que consta de tres etapas:
·        Bautismo por el agua. Solamente a través de este rito el aspirante es asociado al culto gnóstico, aún no era un iniciado completo, sólo era un candidato. Este rito debía ser administrado contando con la total comprensión del candidato.
·        Bautismo por el fuego. Este rito procede de las iniciaciones más antiguas, la iglesia católica lo reemplaza por los gestos simbólicos de la Confirmación. La idea en este bautismo por el fuego era que el Espíritu Santo disuelva y consuma todas las manchas e impurezas.
·        Bautismo por el aire o viento. Este era el rito final para devolver la limpidez al espíritu y consumir todas las impurezas del alma.
El Misterio de la Eucaristía, la recepción del pan y del vino, consagrados. El pan simboliza la letra y el vino la revelación integral. Con esta iniciación se le concede la posibilidad de iluminación directa.
El Misterio del Gran Nombre, que cumple el perfecto iniciado. En este misterio se otorga el poder sacerdotal.
El Misterio de las Acciones Neumáticas. Las funciones resultantes de este grado son más bien de un orden psíquico. Este misterio proporcionará el don de la profecía, desarrolla la clarividencia y la taumaturgia.        
En sus sistemas, el Creador ha sacado el mundo con la ayuda de la sabiduría, de una materia prexistente en la eternidad. Ellos admitían Tres Primeros Principios: El Dios Supremo, El Creador y la Materia. Estos principios han dado nacimiento a todo lo que se encuentra en el mundo de las Inteligencias y de los Cuerpos. Lo que es bueno emana del Ser Supremo, la Ley y la Justicia derivan del Creador, el Mal y la Imperfección provienen de la Materia. A estas tres potencias corresponden tres castas de seres humanos: Los Pneumáticos, hombres de una inteligencia notable, como son los profetas y los representantes de una verdadera gnosis; los Psíquicos, hombres sensuales servidores del Demiurgo; y los Hílicos, hombres terrestres semejantes a los animales.
         En la mayoría de los sistemas gnósticos se plantea la necesidad de los seres humanos de liberarse de la influencia del Demiurgo y su hueste jerárquica, denominada generalmente como los archontes, este se considera como el último fin de todo gnóstico, algo que en las sectas cristianas posteriores se le da el nombre de redención. Para este fin el candidato debía irse purificando, de tal manera que el influjo que podría tener el Demiurgo sobre él se perdiera, en palabras gnósticas su condición como ser humano debía pasar de hílico y psíquico a pneumático. Una vez lograda esta tan ansiada liberación del ámbito de influjo del Demiurgo automáticamente se accedía al contacto total y permanente con  el Dios Soberano. Son las formas e instrucciones para lograr esta tan ansiada liberación las distintas entre las distintas escuelas o líneas.
         Si bien es cierto existió una gnosis judía, la cual se ve completamente retratada en las enseñanzas de la Cabala, en las líneas gnósticas no judías, entre las que se encuentran algunas de tendencia cristiana, es frecuente encontrar que se asocia al Demiurgo los nombres de Yavhe, Jehova y Elohim; postestades a vencer y superar para alcanzar la total liberación e iluminación gnóstica. Por esta razón muchas veces sectas gnósticas se encontraron en franca oposición a los términos doctrinarios del judaísmo y del cristianismo de mayor ascendencia judaica.
También es importante mencionar que el movimiento gnóstico además se caracterizaba por el uso de la magia operativa, de hecho son la base de la magia talismánica y operativa que posteriormente se desarrolló en el mediterráneo.
         Me atrevería a concluir que los sistemas gnósticos expresan que es posible ingresar a un estado de iluminación directo, y que para ello es necesario purificar la existencia, ya que todos los seres humanos se encuentran sometidos a un entorno ilusorio que sojuzga y adormece el ansia divina que cada persona posee en su interior: el grito de libertad de dios que mora en nosotros. Para ello han definido diversos términos y conceptos, y por ello tenemos que Dios, se encuentra inmutable y totalmente puro, pero ha creado un Demiurgo que es el creador del Universo, y está encargado de diseñar los sistemas de ilusión que pueden mantener a las personas enajenadas a las cosas del espíritu, ya que este Demiurgo es el dios de la materia. Cristo fue enviado a nosotros para redimirnos de la influencia de este Demiurgo y sus huestes jerárquicas, liberándonos de los lazos de a materia y permitiéndonos establecer el contacto directamente con las emanaciones del espíritu provenientes del Dios Padre, esto es la gnosis.
         Sea como sea el gnosticismo aún está vigente hoy en día como método válido de encontrar la liberación y la iluminación, y se expresa fuertemente en muchas de las Escuelas Iniciáticas actuales, es así como al interior de la Orden Martinista, en sus diversos grados, se estudia profundamente este tipo de enseñanza.  De igual manera  existen hoy en día grupos que mantienen la forma de expresión tal cual se hacía en los comienzos de era cristiana, por ejemplo, en Irak e Irán aún existen entre 5.000 a 7.000 Mandeos; e incluso algunas doctrinas sociopolíticas actuales han encontrado elementos que fundamenten su ideología en ideas gnósticas. 
ALV