domingo, 31 de enero de 2016

¿QUÉ SOMOS REALMENTE?



En esta ocasión, publico completo el segundo capítulo del libro titulado "La Luz de la Alquimia - El fuego serpentino de la vida", cuyo autor es Simón H.

Si bien es cierto lo explicado en este capítulo, hace ya un tiempo a esta parte, muchos autores esotéricos lo plantean, es importante considerarlo nuevamente como premisas muy importantes, especialmente bajo la luz de la "Física cuántica" y otras expresiones científicas o seudo científicas que comienza a surgir en el marco de la Era de Acuario.

Disfruten de la lectura

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Lo que nos han enseñado, y nuestros  sentidos también nos dicen, es que nuestro  cuerpo es UN CONJUNTO DE MÚSCULOS, HUESOS, NERVIOS, SANGRE, ÓRGANOS  y ... todo ello regido por un  CEREBRO  PENSANTE.  En definitiva, un. cuerpo FÍSICO que tiene una composición en Ja que intervienen en un  orden maravilloso minerales, algunos metales  y una gran cantidad  de agua; que en su conjunto es capaz de mantener la vida, tener conocimiento de mismo y hasta reproducirse, además  de ciertos ­poderes que son exclusivos del ser Humano  como son la creatividad,  el discernimiento,  el individualismo,  el libre albedrío y hasta  el amor y el odio. Según nos enseñan, eso es así de simple.
Además  de creer que no es tan  simple, voy a empezar por contradecir  casi todos esos supuestos  y certezas científicas, profundizando un poco más en la VERDAD REAL INDISCUTIBLE, esa que muy pocas personas son capaces de ver y mucho menos de comprender.
Veamos;  nuestro cuerpo  es un conjunto de distintos sistemas qua hacen un todo sólido y tangible..., sí, lo son todos los seres nacidos de la tierra con sus distintos  niveles de solidez en su composición; esto es lo que también nos dicen nuestros sentidos.
Pero eso no es toda la verdad; no  es cierto que nuestro cuerpo, que es en lo que estamos centrados, sea  SÓLIDO realmente, yo diría  que casi no existe, que sólo es una ilusión.
Que dentro de ese conjunto maravilloso sea el cerebro el que gobierna el resto del organismo,  al que se le atribuyen unos potenciales de energía; de pensamiento creativo, de resolución e inclusive, en algunos casos, ciertos poderes extrasensoriales, proyecciones astrales…
Todo eso es cierto sólo a medias,  porque el cerebro es sólo una víscera como otras del cuerpo que por sí mismas; por su sola función,  no podrían tener ningún potencial si no es en concordancia con todo el entramado coloidal (algo que luego estudiaremos).
Lo que no se podrá  negar  es que el cerebro  sea como un  banco  de memoria maravilloso y un procesador de imágenes con una  capacidad  increíble y, por  supuesto, la central distribuidora de energías, entre  otras  cosas no menos  importantes, cosas  todas ellas  funcionales, mecánicas, diría  yo.
La “orden” para  poner en marcha  todo ese complicado sistema  viene de otro lado. El cerebro no es el que rige la VIDA, el que aportó la creatividad,  el que guarda  el o los sentimientos  del AMOR y el odio,  el que puede cambiar las ideas sobre los pensamientos  para  crear otros  nuevos. Mucho menos que todo lo dicho, el que tiene  capacidad para  CONECTAR  o PROYECTAR  con otros seres  o entes terrestres  o de otras  dimensiones.
Es bien sabido que todas las ideas, pensamientos personalidad del individuo, creatividad…, se le atribuyen a la capacidad  cerebral.  Como ya habíamos  dicho, esta  creencia  planteó  muchos problemas difíciles de resolver  en algunos medios cuando se pensó en la posibilidad de realizar  el  trasplante de cerebro al igual  que se  hace con otros órganos, al creer que los pensamientos y todo lo que es la persone residía  en el cerebro.
Pero  siempre se había  creído también .que los sentimientos  afectivos residían  en el corazón (la misma Biblia dice la bondad del hombre reside en el corazón). Ahora se ha  podido comprobar que la persona que recibe un corazón de un donante  no “hereda” los sentimientos de la persona fallecida, o que no actúa de distinta forma  de como lo hacía  cuando tenía su propio corazón.
El pensar siquiera  que con un cerebro  prestado (si es que eso llega a ser posible) se pudiese hacer perder la personalidad o cambiar  las ideas del receptor  es tan inverosímil como en el caso del receptor  de corazón.
De todo esto, lo que no se ha comprendido aún es que la Mente no es el cerebro, que el ESPÍRITU  es intangible y no se puede transplantar, y que la VIDA y la personalidad  las da el ESPÍRITU,  para  que el cerebro cumpla su función distribuidora de energías.
Si eso fuese posible (y falta  mucho para  que lo sea) y el cuerpo siguiese  vivo después de extraer un cerebro deteriorado, es seguro que el receptor conservaría su Espíritu, porque éste está ligado, como su Aura, a todo el cuerpo y no solamente a una pequeña  parte, por  muy importante  que ésta  sea,  pasando  luego a ocupar el nuevo cerebro, ese que al extraerlo del cuerpo del donante quedaría  “vacío” en su parte  esencial, sólo sería  una computadora sin “datos” a la que habría  que reprogramar de nuevo y quizá necesitara un período de adaptación.
Esta  operación, si algún  día se realiza,  creo que sería la mejor prueba  de la existencia de esa energía  superior que hoy aún  no se sabe ver, eso si no encontraban alguno de esos razonamientos “científicos” para  tapar o confundir  la evidencia.
¿Para qué y por qué es necesario este análisis  que hacemos?
Si  lográsemos llegar  a la certeza  de que el cuerpo  humano  es mucho más  que un conjunto  de sustancias perfectamente armonizadas, con un cerebro que también proviene de esas sustancias terrestres, creo que entonces encontraríamos explicación  a muchas otras interrogantes que hoy no encajan en el positivismo por el que se rige la ciencia oficial.                              ·
De todas esas cosas que quieren explicar lo difícilmente explicable, aquello de la evolución  por la casualidad, el autoperfeccionamiento por la necesidad y algunos  planteamientos  del Sr. Darwin, de todo  esto podríamos   hablar mucho, pero no es eso lo que nos estamos planteando ahora; no vamos a tener en cuenta cual fue el principio,  aunque también sería muy interesante. Lo que ahora  nos planteamos es solamente el HOMBRE; EL SER HUMANO, lo que es realmente, lo que somos dentro de la CREACIÓN.
Lo primero  que vamos  a plantearnos es la  SOLIDEZ REAL del cuerpo, de nuestro  cuerpo.
Todo el  mundo  sabe  que  todas   las  sustancias  que componen  el cuerpo  humano están  compuestas de moléculas, que a su vez sus componentes son los átomos. Pero ahondemos un  poco más y examinemos esa realidad más despacio.
El átomo está formado por un núcleo de protones, un espacio vacío y luego una o varias capas de electrones, llamadas  órbitas.  Pero lo que quizá ya no sea tan conocido, es que el átomo está hueco en un 99% de su espacio; además entre átomo y átomo hay una gran  distancia.
Ese conjunto de millones y millones de átomos flotantes son los que componen el cuerpo humano, lo que supone que nuestro cuerpo está vacío en más del ·99% de su volumen... Lo que hizo decir a Einstein: Si tomamos toda la materia sólida que compone nuestro cuerpo, se podría colocar en la cabeza de un alfiler....
En la realidad  somos algo así como una  medusa en el mar, que no es más que unas telas  finísimas  y unos filamentos  transparentes que al hincharse con el agua  como un globo es capaz de atrapar a los pececillos con una  solidez aparente, pero que en la realidad  no es más que una representación de lo tangible con vida y movimientos  rápidos, muy  peculiar en su especie; podría decirse, una vida sobre apenas nada.  Pues algo así es nuestro cuerpo en otro nivel superior.
Científicamente se puede probar la existencia de un cuerpo sólido, con su composición de materias terrestres, y esto es lo que realmente cuenta, porque es lo que se puede percibir con los sentidos, que es con los que juzgamos  todo.  Quizá  si este análisis fuese hecho desde fuera de nuestra percepción humana...
Supongamos un ser que sólo fuese energía pensante, pero sin cuerpo terrestre, y que su visión estuviese por encima  de la visión  de ojos carnales: ¿Qué vería en un cuerpo humano... ? Pues sólo UN CONGLOMERADO  DE PUNTOS LUMINOSOS SEPARADOS ENTRE  SÍ y con algo verdadero y real que los une y les da la  EXIS­ TENCIA: UNA ENERGÍA MÁS SUTIL  QUE LA TOTALIDAD  y que conocemos como LA VIDA,  con otra EN'ERGÍA  IMPRECISA QUE  ES  REALMENTE   LA PERSONA, SU ESPÍRITU.
El Creador ya dispuso que todos los seres vivos de este planeta  tuviesen una determinada apariencia de realidad tangible (la  imagen y semejanza), para  que entre todos ellos pudiese haber una interrelación que formase un sistema de bellas apariencias realzando a la materia en un grado superior, algo que,  al parecer, no tienen  otros  mundos con energías no corpóreas.
Por lo tanto,  es razonable  y muy   humano  que esto se vea así y que sea la excepción verlo de otra forma. No obstante, hay otras realidades más profundas que les fue dado a muy pocos conocer —y no me refiero a lo que se puede ver por el microscopio­­; esa visión es la que da paso a los grandes secretos de la Naturaleza, con lo cual han podido hacer cosas que para los demás  eran  incomprensibles. Solamente  con esos conocimientos  es posible alterar a voluntad las leyes de la Naturaleza, llegando a hacer lo que para  muchos eran milagros o portentos de magos, curaciones por la palabra o la voluntad, el poder sobre los elementos y toda clase de hechos sobrenaturales de difícil explicación.
Pero he de resaltar que no soy yo solo el que conoce y tiene en cuenta esos estudios de otras realidades. Hay personas, entre los que existe algún científico, que conocen y estudian estos interesantes temas por otras “vías”, como la de encontrar nuevos caminos a la medicina natural.
El Dr. SHELDON —director y fundador de la Clínica de Medicina Natural The  Swan  Clinic of Natural Healing   hizo unas declaraciones a una conocida revista en Madrid que me han sorprendido por la coincidencia tan  grande con mi manera de ver  y pensar  sobre estos temas.
Aparte de resaltar esa verdad incuestionable, dígala quien la diga, del vacío existente entre los átomos, él sigue diciendo: ... si el núcleo del átomo tuviese el tamaño de la Tierra, el electrón más cercano estaría a una distancia como de la Tierra a la Luna !hágase idea del hueco tan  enorme que hay!  La  parte física puede medirse en unidades cuánticas (una unidad  cuántica de la luz es el fotón, de la gravedad  el gravitón  y de la unidad  eléctrica es el electrón). La unidad cuántica de nuestro cuerpo es un pensamiento, pero también lo es al mismo tiempo una emoción, un deseo, un instinto, un concepto, una idea. Es un impulso magnético o energético, mientras se piensa se están creando moléculas  que se liberan de cada partícula de nuestro cuerpo.
Conviene tener en cuenta lo que dice el Dr. Sheldon...  mientras se piensa se están  creando moléculas  Hay algo  además, muy importante: En los diez últimos años ha habido una investigación  muy  interesante que muestra la verdad  de todo esto. En un pensamiento o una sensaci6n el cerebro crea un producto químico llamado neuropéptido...
¿Supone esto que por la simple  intención podemos crear materia...? Y pregunto más... Si eso es así, ¿alguien puede aún poner en duda que una Mente Suprema creó la materia...?
Pero sigamos con las palabras de este Dr.:
...Estos  procesos  son  muy  interesantes porque nos muestran que hay  lugares receptores en otras partes de nuestro cuerpo y que no están limitados a las células cerebrales, (...) Se ha descubierto  que las células inmunológicas son capaces de producir sus propios neuropéptidos, es decir, nuestras células son capaces de pensar por sí mismas; tienen su propio intelecto, sus propias ideas y sus propias emociones. (…) Se ha  comprobado que todos los órganos del cuerpo son capacea de hacer esto. Ellos crean sus propios receptores; de esta forma tenemos un cuerpo que piensa, de lo que se desprende que la mente no está limitada en el cerebro ya que está en toda célula de nuestro cuerpo. Cuando decimos “mi corazón está triste”, “estoy explotando de alegría”, se está hablando de una manera literal, porque esto es lo que está ocurriendo de forma química.
Esto último nos tiene que recordar que, según  el esoterismo, la mente y los otros cuerpos que envuelven  al cuerpo físico son los que realmente tienen la energía que definen a la persona, al repartir esas energías sobre todo el cuerpo, sobre cada  una  de sus células... Esa  realidad quizá tenga su explicación química en lo que dice el Dr. Sheldon.
Bien, si antes decíamos que nuestro organismo es en realidad un gran vacío con unos puntos de energía  diseminados que dan apariencia de solidez a los sentidos humanos, ahora diremos que nuestro cerebro no es la  mente directriz y creadora  de energías. Después  del sistema atómico y molecular viene el sistema químico, que proporciona al  sistema físico la reacción  necesaria para que la máquina corporal desarrolle sus funciones y canalice las energías  que, como ya hemos dicho, el cerebro distribuye pero no crea.
Pero ahora  tenemos que pensar  (si tenemos en cuenta todo lo dicho con esos descubrimientos hechos por científicos) que muchas cosas tenidas por imposible, o como menos por misterios, empiezan a tomar sentido cuando ya se conoce qué existen  unos fenómenos eléctricos, químicos y otras  energías  sutiles que antes  no se conocían.

Me estoy refiriendo a esos poderes desarrollados por ciertas personas que, conociendo bien la Naturaleza y los poderes  del espíritu humano, son capaces de realizar hechos tenidos por sobrenaturales, llamados de tantas maneras: milagros, magia,  levitaciones,  curaciones milagrosas...                                                         .        .
Pero de todo eso hablaremos después, sigamos con las  declaraciones del Dr. Sheldon  por parecerme de un gran interés para nuestro estudio.  A la pregunta de la periodista...  ¿Puede  crear  el cerebro productos  químicos de la nada?, responde lo siguiente: se  ha descubierto que el cerebro puede  crear cerca de cincuenta  productos químicos  de la nada, éstos no circulan normalmente por la sangre, sólo se crean cuando hace falta.   Uno de estos productos son las endorfinas,  que son cincuenta veces más poderosos que la morfina; la mente puede crear productos en el  momento  deseado y cuando es necesario con  la  dosis necesaria.
Podemos empezar a pensar y darnos cuenta  de que uno mismo puede curarse sólo con desearlo fuertemente, teniendo Fe para  poner  los mecanismos en marcha, la defensa de nuestro propio cuerpo. Y ahora viene bien recordar  una  de las  grandes  verdades del esoterismo: “el hombre que  con Fe y con una recia voluntad  desea lo imposible, todo le será  posible…”
Hay más preguntas: ¿Qué somos realmente? ...  Somos cuerpo y mente al mismo tiempo, la mente no está limitada al cerebro y al cuerpo físico, hay algo que SALE DE ESA PARTE FÍSICA AL EXTERIOR, este campo  de intención está lleno de información y está intercambiando mensajes con todos los seres que pueblan el  Universo, aunque de una manera inconsciente.
Este  último párrafo es sorprendente. Este señor está dando la respuesta a tantas incógnitas de las que la ciencia no puede contestar. Dicho por un científico tiene un valor superior.
Este Doctor no dice, ni  se entretiene en aclarar, cual es esa parte que sale desde la parte física al exterior  y entra en conexión  con otros seres  intercambiando mensajes con ellos...  En realidad no hace falta que lo diga por· que si lo hiciese, suponiendo que lo sepa, es algo que no podría  probar si alguien  se lo pidiese, como las endorfinas que crea el cerebro.  En estos casos, lo que hacen  muchos es no querer saber nada de lo intangible, lo indemostrable por vía “científica”,  que es en lo que se escudan  para no tener que dar respuesta a lo que no entienden,  quedándose en el aire tantas y tantas incógnitas de las muchas que tienen  que planteárseles en su carrera  y en su vida.
Pero aún  dice otras cosas:...Se cree que una persona normal  tiene unos 60.000 pensamientos al día, lo preocupante  es que el 99% de esos pensamientos son los mismos que se tuvieron ayer, por eso el cuerpo tiene el mismo aspecto este año que el pasado... El cuerpo es la expresión de la totalidad de los pensamientos que tienes  de ti mismo, si Vd. cree que  el cuerpo va  a envejecer de tal y tal forma,  seguro que así será…
Sin  duda, si piensas que estás enfermo aunque no lo estés, lo estarás. Si, en general,  piensas  en negativo,  sin duda  lo negativo se apoderará  de ti,…en cambio,  el que tiene  Fe mueve montañas.
Continuamos con las declaraciones  del Dr. Sheldon.
...  El cuerpo  no es más  que la expresión  de la conciencia  que  contiene  el  cuerpo… () …   Las  enfermedades coronarias  matan a más  personas que cualquier otra enfermedad; si tuviésemos   más  amor y cariño bajaría mucho 'ese índice ... ()…  Llegaremos  a una conclusión  dramática;  que no somos quinas  físicas  que han  aprendido  a pensar;  si no que más  bien  somos  pensamientos que han aprendido  a construir  una  máquina  sica: ... ()... Una mala  noticia  es que la ciencia  avanza  a ·través  de fracasos y  de errores  propios de quien  no acepta las ideas nuevas.  No dejemos que  esto  nos  ocurra a nosotros.  Debemos  acoger  las ideas  nuevas y avanzar por delante de la ciencia...
Ciertamente, no es nada  fácil encontrar  personas como este Dr.,  con esa claridad de pensamientos· tan cerca de la verdad.  No somos muchos los que, quizá desde otros pun­ tos de partida, hemos llegado a esas mismas conclusiones.
De todos los escritos que he hecho sobre tan  diversos temas  a lo largo de tanto  tiempo de­ investigación y de magisterio, hay muchos de ellos que por una u otra razón  no fueron publicados  (quizá la razón principal es que no había llegado su momento), pero  hay  uno de estos escritos que me ha parecido muy adecuado para  ser incluido en este libro, aunque esté escrito en términos alegóricos, siguiendo la pauta de la costumbre alquimista, con un toque de narración  fantástica,  aparentemente, sólo en apariencia por tratarse de verdades solamente disimuladas.
Es un supuesto que no es fácil entender sin un esfuerzo de imaginación, pero que.se corresponde con este estudio cuando hablamos de átomos, de micro y macro­cosmos, etc.
De lo que estoy seguro es que muchos después de leerlo mirarán hacia las estrellas como no lo habían hecho antes.
Simón H.

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