miércoles, 19 de abril de 2017

LA RELAJACIÓN FÍSICA, EMOCIONAL Y MENTAL



Todos los seres humanos albergan en su mente la búsqueda de la quietud y de la paz, cualesquiera que sean los caminos que se elijan para conseguirla.
No podemos hablar de relajación si no hablamos antes de tensión.
El bullicio de las grandes ciudades se ha adentrado en los sentidos del hombre y le ha dominado, haciendo que la mente participe de él y el sistema nervioso se active al sistema discordante del ajetreo y de los ruidos de los cuales la mayoría de los seres son incapaces de sustraerse. Para la mente y el sistema nervioso no hay quietud ni silencio y la onda tensional del medio en que vive le absorbe completamente.
Todo aquello que en la vida produce dolor moral o físico es susceptible de producir un estado tensional capaz de perjudicar la mente del hombre, trastornar su vida emocional y enfermar su cuerpo físico.
La tecnología de hoy ha contribuido en buena parte a ahondar con sus complejidades la forma de vida del ser humano, empujándolo a una vida ficticia de rigidez física, emocional y mental, comprometiendo en gran manera el libre ejercicio de sus actividades laborales, sociales y aún la convivencia en el hogar.
La tensión, al adueñarse de la mentalidad del hombre, proyecta la vibración tensional a cada uno y a todos los órganos del cuerpo, especialmente al más sensible de ellos que es el sistema nervioso. Este influjo se deja ver muy pronto en el temperamento del ser humano, así como en el carácter y la personalidad del individuo. El estado de tensión abarca incluso, en algunos casos, el alma de la persona, tensión que se proyecta en el rostro, en los pensamientos y en los actos que realiza.




La onda tensional, a medida que pasa el tiempo, forma una atmósfera invisible que rodea a este ser, creando una serie de formas llamadas elementales, que viven del principio vital del hombre y de la sustancia-materia del pensamiento. Estos elementales a medida que crecen, se enseñorean de la mentalidad del hombre, impulsándolo a aumentar su estado de tensión. Una forma de destruir estas formas negativas es por medio de la polarización mental y emocional hacia la imagen opuesta que es la “relajación”.
Se ha comprobado en experiencias científicas que es posible el control de la voluntad de la persona en la aplicación para influir en tranquilizar y normalizar las funciones que realiza el sistema nervioso simpático, eliminando la tensión.
La relajación es como si el “arco” mental cediera, aflojara las cuerdas del pensamiento en forma serena y armónica, reflejándose en su totalidad en las defensas biológicas del organismo físico. La relajación no solamente debe hacer sentir sus efectos en la esfera externa, sino que debe penetrar profunda y eficazmente en la esfera psíquica, mental y espiritual de cada persona.
La energía de relajación que se atrae con la sola práctica de ella debe compenetrar cada una de las células corporales, en especial las del sistema nervioso. Aunque la persona no se percate de ello, esta práctica hará que la vibración de relajación recorra todos los centros vitales (chakras), estimulándolos en la medida que sea necesario.




El electroencefalograma practicado durante la relajación profunda ha revelado cambios en la actividad eléctrica del cerebro, presentando un predominio de las ondas alfa, ondas cerebrales de quietud y bienestar.
La práctica de la relajación es un arma poderosa para todos los seres humanos que presenten algún conflicto en sus vidas a causa de los problemas que se le presentan en el diario vivir.
Existen muchas formas y fórmulas para la relajación. No se puede llegar a la realización de una relajación completa si la relajación del cuerpo no va acompañada con la de la mente y estado emocional. Es necesario para ello desarrollar la facultad de la concentración mental.
La música tiene un especial papel en la práctica de la relajación, porque facilita e intensifica el efecto. Los acordes musicales producen vibraciones de armonía, los que a su vez atraen vibraciones semejantes del mundo de la naturaleza. Estas vibraciones compenetran al organismo íntegro con beneficios insospechados para el ejecutante de su práctica.
Empieza hoy a reprogramar tu proceso de pensamiento por medio de la relajación y creando a tu alrededor el poderoso pilar de la “Llama Violeta consumidora”, visualizándote libre de tensiones, con energía, amor, paz y seguridad en ti mismo(a). Realiza esto antes de entregarte al sueño y verás cómo cambia tu vida…

Rosy Viola Diaz

Publicar un comentario